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Boletín Nro. 216 – Julio 2015 – Ver versión online
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NUESTRA OPINIÓN
¿Qué revelan las críticas a la encíclica del Papa de aquellos que promueven el mercado del carbono y REDD?

La nueva encíclica “Laudato Sí” del papa Francisco que aborda la crisis ecológica, en especial la climática, ha sido muy comentada en este último mes. Ver a tantas organizaciones y personas comentar una encíclica papal no es nada común. Aunque no tomó en cuenta temas importantes como el papel y el lugar de la mujer en estos asuntos, el documento fue bastante incisivo y eficaz en su análisis y cuestionamiento sobre el actual modelo de súper-producción y consumo globalizado y capitalista. Con esto, la encíclica reforzó aquello que los movimientos sociales y otros grupos vienen afirmando y denunciando desde hace mucho tiempo.
CUANDO EL CONSUMO Y LA PRODUCCIÓN NO TIENE LÍMITES,
MAS TERRITORIOS AL SERVICIO DEL CAPITAL
Relanzando la destrucción en Papúa: proyecto agrícola de monocultivos amenaza tierras y medios de vida indígenas

Durante los últimos cinco años, el pueblo de la Regencia Merauke, en la provincia austral de Papúa,  Indonesia, ha resistido un proyecto de agricultura a gran escala que amenaza los medios de vida y sustento de más de 50.000 personas. Esa resistencia ha logrado retrasar el establecimiento de monocultivos en los 2,5 millones de hectáreas de concesiones vinculadas al proyecto “Merauke Integrated Food and Energy Estate” (Estado Integrado de Alimentos y Energía de Merauke) – MIFEE, por su sigla en inglés. Pero el gobierno anunció hace poco los nuevos y ambiciosos planes que ponen en riesgo la base alimentaria y los bosques de la mayoría indígena Malind, de Merauke.
Las actividades mineras y la protección del ambiente en Madagascar

Madagascar es una gran isla famosa por su biodiversidad excepcional y por la riqueza de minerales que alberga su subsuelo. Actualmente, más de 6 millones de hectáreas se clasifican como áreas protegidas para la conservación de la naturaleza. Sin embargo, las zonas mineras también son numerosas y están en expansión. A partir de algunos hechos y ejemplos, este artículo pone de relieve situaciones en donde estos intereses chocan, así como la forma en que las autoridades malgaches y sus interlocutores han manejado estos conflictos. Esta reflexión se centra en las consecuencias de dichos procesos en las comunidades locales.
¿Por qué estamos en la cárcel? Una lucha de mujeres contra la injusticia y la dominación en la India

La represa Kanhar, planificada en el estado de Uttar Pradesh, en la India, ha dado lugar a un potente movimiento en defensa de la tierra y los medios de vida. Hace más de una década que un grupo de mujeres le ha hecho frente a este tipo de proyectos, exigiendo que se reconozcan los derechos de los pueblos de los bosques frente a un proceso extractivista y de industrialización que sólo ha beneficiado a unos pocos y ha traído pobreza y despojo a las comunidades tribales. Estas mujeres enfrentan ahora una fuerte represión y criminalización.
Liberia: Activistas de la comunidad Vambo piden apoyo internacional contra la minería de oro

Liberia tiene una de las reservas de recursos minerales más ricas de África occidental. Actualmente, la minería de oro la realizan grupos itinerantes de mineros, en su mayoría jóvenes, que se dedican a lo que ahora se llama minería “artesanal” - un término demasiado elegante para lo que ha ocurrido en esta tierra. Están haciendo desaparecer el bosque de manera indiscriminada para llegar a los yacimientos de oro y los habitantes locales tienen miedo de realizar sus actividades agrícolas, por miedo a que les roben sus cosechas.
La extracción de minerales en la provincia de Kivu del Norte, RDC: situación actual y análisis de los aspectos ambientales

Desde hace una década, la minería en la provincia de Kivu del Norte, en la República Democrática del Congo, se lleva a cabo sin respetar los derechos humanos de las comunidades locales ni las normas ambientales. Entre los impactos al medio ambiente están la fragmentación del bosque, la destrucción de biotopos, la deforestación y la degradación de la calidad del agua. Así como se violan los derechos civiles y políticos en los yacimientos mineros de la provincia de Kivu del Norte, los derechos socioeconómicos también presentan enormes problemas.
Viviendo a la fuga: devastación de las vidas y tierras ayoreos a manos de ganaderos

El Chaco paraguayo alberga a los últimos indígenas aislados fuera de la Amazonia, los ayoreo-totobiegosodes, un pueblo nómada cazador-recolector que considera esta zona su tierra ancestral y ha cuidado de ella durante incontables generaciones. Sin embargo, y a pesar que los ayoreos son los mejores guardianes del medio con el que coexisten, sus bosques están siendo destruidos cada vez más por terratenientes y empresas, en su mayoría de capital foráneo, para dar paso a granjas de ganado.
Llamado a la Acción para rechazar REDD y las industrias extractivas

Una vez más, los gobiernos del mundo se reunirán a finales de año en el marco de la convención de las Naciones Unidas para, supuestamente, lidiar con la real y tangible problemática del cambio climático. No obstante, la agenda de las negociaciones sobre clima sigue el mantra de la acumulación de capital, que para efectos de la crisis climática se traduce en el mercado de carbono, incluyendo al mecanismo REDD. A pesar de toda la propaganda y discursos creados para hacernos creer que REDD es una “solución viable”, la experiencia nos enseña que lo que se busca en realidad es mantener una economía de acumulación de capital que controla cada vez más territorios y llena los bolsillos de unos cuantos ¡Únete al Llamado contra REDD!
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NUESTRA OPINIÓN

¿Qué revelan las críticas a la encíclica del Papa de aquellos que promueven el mercado del carbono y REDD?
 
La nueva encíclica “Laudato Sí” del papa Francisco que aborda la crisis ecológica, en especial la climática, ha sido muy comentada en este último mes. Ver a tantas organizaciones y personas comentar una encíclica papal no es nada común. Aunque no tomó en cuenta temas importantes como el papel y el lugar de la mujer en estos asuntos, el documento fue bastante incisivo y eficaz en su análisis y cuestionamiento sobre el actual modelo de súper-producción y consumo globalizado y capitalista. Con esto, la encíclica reforzó aquello que los movimientos sociales y otros grupos vienen afirmando y denunciando desde hace mucho tiempo.
 
En este documento el Papa también cuestionó algunas de las falsas soluciones a la crisis climática que se han presentado a los pueblos del mundo. El documento afirma que el mercado de carbono “puede conducir a una nueva forma de especulación, que no ayudaría a reducir la emisión global de agentes contaminantes”. Afirma también que este mecanismo “no implica de ninguna manera un cambio radical a la altura de las circunstancias. Por el contrario, puede transformarse en un desvío que permita sustentar el consumo excesivo de algunos países o sectores”. Esto incomodó a algunos de los defensores del mecanismo de compensación de las emisiones de carbono que permite la venta y compra de créditos de carbono, también llamado mercado de carbono. La pregunta entonces es: ¿qué revelan las críticas publicadas por algunos de ellos?
 
Dichos defensores comienzan sus respuestas afirmando que la compra y venta de créditos de carbono es un instrumento excelente y efectivo porque ya habría mostrado resultados, con proyectos que incluso fueron “certificados”, recibiendo “sellos de calidad”. Esta postura defensiva revela una tutela intransigente del mercado de carbono, sin disposición a darle la debida importancia a las muchas críticas contundentes a los mecanismos del mercado de carbono en general (1), así como a las experiencias en campo con instrumentos que buscan comercializar el carbono en los bosques tropicales como REDD (2). Asimismo, los defensores del mercado de carbono no pueden dar respuestas mínimamente elaboradas al contenido de cada cuestionamiento levantado en las frases del Papa.
 
A pesar de algunos elogios al análisis de las causas de la crisis climática en la encíclica del Papa, los defensores terminan evaluando como débil las soluciones que este presenta; son vistas como irreales, en parte porque costaría una cantidad de dinero que no existiría. Para ellos, defender un “cambio radical” parece sinónimo de no tener los “pies en la tierra”.  Esto revela como intentan convencernos de que debemos aceptar el mundo tal cual como es, sobre todo el hecho de que es dominado por una economía capitalista de mercado. Aparentemente no les importa que esta economía sea controlada tan solo por algunas centenas de corporaciones que, a pesar de ser las principales responsables de la crisis climática, reciben todo tipo de concesiones de nuestros gobiernos - y para eso sí hay dinero - y no aceptan límites para ampliar cada vez más sus mercados y ganancias a costa de la mayoría de los pueblos y de la destrucción ambiental. Algunos ejemplos de esto se pueden ver en los artículos de este boletín sobre la expansión de proyectos a gran escala de monocultivos en Papúa, así como la expansión de la minería en Madagascar y la criminalización de los movimientos en India al luchar contra la construcción de una represa. El hecho de que los defensores del mercado de carbono no hablan, y mucho menos defienden, la necesidad urgente de limitar drásticamente esas concesiones, revela cómo estos viven y colaboran con el mundo de las instituciones financieras y empresas que representan al gran capital. Son también esas las instituciones y empresas que hasta hoy han sacado mayor provecho de la existencia del mercado de carbono y son esas las principales interesadas en este nuevo mercado y en su potencial especulativo. En la ansiedad por mostrar los buenos resultados del mercado de carbono, sus defensores revelan también otra postura: aquella del “técnico", del “especialista” que “sabe” y entiende que su rol es el de informar a aquellos y aquellas que (todavía) “no saben” sobre estos temas llamados de “complejos”, como el “CO2” y los “créditos de carbono”, ya que solo él, el “técnico” o “especialista” generalmente proveniente de los países del Norte, realmente entiende.
 
Esta mirada es sentida en la piel de las comunidades afectadas por los proyectos REDD. Son los “técnicos” quienes llegan a las comunidades proponiendo proyectos y son ellos quienes deciden cual es la información a la que los “beneficiarios” del proyecto tendrán acceso y a cual no. No suelen informar, por ejemplo, que el mecanismo REDD no reduce los impactos de la crisis climática porque permite que la contaminación y destrucción continúen, por lo que en la práctica es un verdadero “desvío” del problema principal. Además, el tiempo y la energía invertidos en REDD en las conferencias sobre el clima han corroborado por qué todavía no existen decisiones para aprobar e implementar verdaderas soluciones, como la reducción drástica de las emisiones de carbono por los principales responsables. Los “especialistas” tampoco informan que al continuar con esta situación por más tiempo, los cambios climáticos serán intensificados, afectando en especial los medios de sustento de las comunidades rurales y/o de los que viven en los bosques­ - incluso porque la crisis climática compromete el futuro de los bosques de los cuales muchas comunidades dependen. También se excluye informar que a raíz de los proyectos REDD, otras comunidades aledañas a las empresas contaminantes en países como Estados Unidos y Canadá, que compran créditos de carbono para supuestamente “compensar” sus emisiones, seguirán sufriendo más y por más tiempo a causa de sus actividades, tales como la extracción y/o refinamiento de petróleo, que ahora habría sido “compensada” con REDD. Esas comunidades suelen ser comunidades indígenas y/o negras que desde hace años sufren de racismo ambiental por ser vecinas de empresas petrolíferas (3).
 
Finalmente, hay defensores que buscan argumentar que la crítica del Papa no corresponde ya que el instrumento del mercado de carbono ya fue aceptado por los gobiernos, es decir, que ya forma parte de las negociaciones rumbo al nuevo acuerdo global sobre el clima a ser decidido en Paris a fines de este año. Esto revela como los defensores del mercado de carbono han podido avanzar en su estrategia de capturar a los gobiernos para atender a sus intereses. Pero sobre todo revela como a esos defensores no les parece molestar el hecho perturbador de que los pueblos en general no son invitados y mucho menos pueden influenciar en las decisiones extremadamente importantes que definirán el rumbo que el mundo tomará en relación al combate - o no - de los cambios climáticos, cuyo impacto será sentido por todas y todos. El desinterés en tener más participación y voz popular tiene un motivo: Si los pueblos estuvieran realmente presentes, éstos podrían ver de cerca como buena parte de sus representantes - los gobiernos y la ONU - están “presos” de los intereses de un pequeño grupo de corporaciones y ONGs que, para evitar cambios estructurales, desde hace años vienen “vendiendo” falsas soluciones a la crisis climática, principalmente con la idea del mercado de carbono, incluyendo REDD. Si los pueblos realmente estuvieran representados y presentes en estos espacios, se podrían rebelar y cambiar el rumbo de las cosas.
 
Reafirmamos la necesidad de que nuestros gobiernos a fin de año en Paris deben tomar decisiones “a la altura de las circunstancias”. El “cambio radical” defendido desde hace años por muchas organizaciones y movimientos sociales, radica simplemente en practicar el ejercicio de sacar conclusiones del análisis de los hechos que llevaron y agravaron cada día la destrucción ambiental y la crisis climática; es decir, ¡tan solo mantener los “pies en la tierra”! Nuestros gobiernos también deberían hacer eso si tomaran en serio su rol y si se preocuparan por el futuro de los pueblos que supuestamente representan. Significa también que las falsas soluciones, como el mercado de carbono y REDD, que no representan ningún cambio real ni estructural, deben ser rechazados.
 
Pedimos a todas y a todos unirse al Llamado a la Acción para rechazar REDD y las industrias extractivas firmado por más de 150 organizaciones y movimientos sociales a nivel mundial - vea también artículo en este boletín -, que fue lanzado a puertas de la conferencia del clima en Lima, Perú, en 2014.
 
  1. Vea por ejemplo: http://www.fern.org/pt-br/comerciodecarbano
  2. Vea por ejemplo: http://wrm.org.uy/pt/livros-e-relatorios/redd-uma-colecao-de-conflitos-contradicoes-e-mentiras
  3. Vea por ejemplo, http://www.ienearth.org/category/climate-justice/carbon-trading-and-offsets/
CUANDO EL CONSUMO Y LA PRODUCCIÓN NO TIENE LÍMITES,
MAS TERRITORIOS AL SERVICIO DEL CAPITAL

Relanzando la destrucción en Papúa: proyecto agrícola de monocultivos amenaza tierras y medios de vida indígenas
 
Durante los últimos cinco años, el pueblo de la Regencia Merauke, en la provincia austral de Papúa,  Indonesia, ha resistido un proyecto de agricultura a gran escala que amenaza los medios de vida y sustento de más de 50.000 personas. Esa resistencia ha logrado retrasar el establecimiento de monocultivos en los 2,5 millones de hectáreas de concesiones vinculadas al proyecto “Merauke Integrated Food and Energy Estate” (Estado Integrado de Alimentos y Energía de Merauke) – MIFEE, por su sigla en inglés. Pero el gobierno anunció hace poco los nuevos y ambiciosos planes que ponen en riesgo la base alimentaria y los bosques de la mayoría indígena Malind, de Merauke.
 
La tierra asignada al proyecto - más del 55 por ciento de la superficie total de Merauke - fue elegida porque el gobierno la considera de “improductiva” y escasamente poblada. El vasto proyecto agrícola de monocultivos armoniza con un decreto presidencial de 2008 sobre la inversión a gran escala en alimentación y agricultura. En respuesta a la crisis alimentaria mundial de la época, el gobierno consideró que el establecimiento de plantaciones a gran escala podría ser una manera de alimentar a la creciente población de Indonesia, así como de contribuir a alimentar al mundo.
 
MIFEE ha sido un proyecto cuestionado desde sus inicios, ya que destruirá parte de los bosques de Papúa, que es el tercer bosque tropical más grande del mundo, y amenaza los hogares, el suministro de alimentos y los bosques de la comunidad indígena Malind.
 
Si bien el objetivo declarado del proyecto es producir arroz, maíz y otros cultivos alimentarios destinados a garantizar la autosuficiencia nacional y reducir las importaciones de alimentos, la mayoría de los permisos de ubicación (un primer paso para la obtención de una concesión) concedidos a Merauke a partir de 2014, abarcan 1,5 millones de hectáreas y han sido para cultivos normalmente de exportación. Diecisiete plantaciones de azúcar cubren 580.000 hectáreas; ocho plantaciones de palma aceitera ocupan 266.000 hectáreas; siete plantaciones industriales de árboles (en su mayoría acacia y eucalipto) abarcan una superficie total de 594.000 hectáreas; y cultivos de alimentos, incluidos grandes establecimientos de arroz y yuca, conforman las 70.000 hectáreas restantes (1).
 

Mapa del plan de inversiones de MIFEE.
Este mapa proviene de los documentos iniciales de planificación a partir de 2010.
No se han publicado mapas desde entonces con los planes actuales.
Fuente: Merauke Promotion and Investment Agency (BAPINDA), 2010
 
La fuerte resistencia ofrecida en Papúa y en toda Indonesia ha sido un freno para la expansión del MIFEE. Sin embargo, el recién elegido presidente Joko Widodo, más conocido como Jokowi, anunció durante una visita a Papúa en mayo de 2015 sus planes de convertir a la zona en el “tazón de arroz” de la nación en los próximos tres años. Dijo que se establecerían 1,2 millones de hectáreas de cultivos de arroz, produciendo 60 millones de toneladas de arroz por año. Incluso dijo que la superficie asignada al MIFEE se ampliaría a 4,6 millones de hectáreas (2).
 
La cifra anunciada resulta claramente imposible, ya que igualaría la superficie total de la Regencia Merauke. Incluso con la cifra menor, pero aún impactante, de 1,2 millones de hectáreas para nuevas plantaciones de arroz, no queda claro dónde se encontraría tierra en Merauke con las plantaciones ya existentes, las zonas de vivienda de la comunidad y el Parque Nacional Wasur.
 
El anuncio parece haber sido espontáneo. Poco después, los representantes administrativos de la Regencia Merauke y el ministro de agricultura Andi Amran Sulaiman hicieron una reunión de seguimiento para resolver los detalles. Un periódico local informó que Sulaiman dio a las autoridades del gobierno local sólo tres días para elaborar un marco para el establecimiento de 1,2 millones de hectáreas de plantaciones de arroz; 250.000 hectáreas que se establecerían este año, seguidas de 250.000 hectáreas consecutivas cada seis meses (3).
 
El gobierno central dijo que proporcionaría 534 millones de dólares (7 billones de rupias) por semestre para apoyar los planes. El fabricante de fertilizantes de propiedad estatal, Pupuk Indonesia, tiene la tarea de elevar el monto inicial para utilizarlo en preparar y establecer 750.000 hectáreas de campos de arroz (4). Otras 250.000 hectáreas serán gestionadas por el Ministerio de Agricultura y otras 200.000 hectáreas se ofrecerán a empresas privadas.
 
Medco, en la actualidad la única empresa que experimenta activamente con el cultivo de arroz en la zona, invitó al presidente Jokowi a visitar Merauke. La compañía - generalmente más involucrada en la producción de petróleo y gas - es pionera del MIFEE, pero hasta ahora su historial no ha sido bueno. Una de sus subsidiarias que participan en el negocio de extracción de madera, PT Selaras Inti Semesta, se hizo conocida por ser una de las peores empresas de la zona después de haber engañado a la comunidad Zanegi para que entregara su bosque a cambio de una indemnización mínima. Lo que siguió fue pobreza y conflictos, y ni siquiera la propia empresa logró obtener alguna ganancia y fue clausurada unos años más tarde – pero solo después de haber destruido una gran franja de bosque y de haber dejado a los pobladores sin bosque y sin ingresos (5).
 
Otras compañías privadas aún no se han comprometido públicamente a participar en el programa, aunque un periódico informa que Wilmar International y Sinar Mas están entre los conglomerados que han expresado interés en invertir en el proyecto (6). Ambas compañías se encuentran entre las empresas más grandes del sector de plantaciones de palma aceitera, teniendo a la producción de aceite de palma como su negocio principal.
 
El arroz es un alimento básico para la población de Indonesia y de toda Asia, y es producido mayormente por pequeños agricultores. De acuerdo con la encuesta agrícola de 2013 de Indonesia, hay 14 millones de hogares productores de arroz en el país, más de la mitad del total de 25 millones de hogares rurales. La mayoría son pequeños agricultores que poseen menos de media hectárea de terreno (7). Hoy en día, la agricultura campesina a pequeña escala produce casi la totalidad de los 44 millones de toneladas de arroz cultivadas en el país. La producción de arroz en la escala anunciada por el presidente de Indonesia sólo puede hacerse mediante monocultivos a gran escala, con métodos totalmente mecanizados y con altos insumos de agrotóxicos. Si la producción de arroz está centralizada en manos de unas pocas empresas de propiedad estatal y privada, ¿que ocurrirá con los medios de vida de los millones de productores de arroz del país? El área del proyecto MIFEE abarca 160 aldeas en Merauke. Para el pueblo de Papúa podría significar la pérdida de su hogar y de su territorio. También podría poner en peligro su fuente de alimentos - el alimento básico aquí es el sagú más que el arroz - y los animales del bosque.
 
Un aldeano de Zanegi informó que desde que las plantaciones comenzaron invadir su territorio, le resulta cada vez más difícil encontrar alimentos. En 2013, cinco niños murieron de desnutrición en una de las zonas de concesión de Medco (8). Un estudiante de Papúa escribió en una revista local acerca del relanzamiento del proyecto MIFEE de Jokowi: “Cuando Jokowi hizo su anuncio en Merauke sobre el arroz, ignoró claramente el hecho de que los pueblos indígenas de Papúa consumen sagú, y que sus medios de vida dependen de los bosques de donde obtienen el sagú a partir de la palmera. Eso significa que cortar las palmeras con el fin de garantizar la seguridad alimentaria nacional (del arroz) es un programa que hará imposible la supervivencia de los pueblos indígenas de Merauke, porque destruirá su alimento básico, el sagú”. (9)
 
El plan de Jokowi sigue una política nacional verticalista en materia alimentaria y agrícola. No deja espacio para discutir con las comunidades de Merauke o con los productores de arroz de Indonesia en general acerca de lo que ellos creen que se necesita para lograr la soberanía alimentaria. Todo eso, a pesar de que durante su campaña electoral habló mucho de la soberanía alimentaria. El argumento retórico de aumentar la producción nacional de arroz sigue siendo una simple transferencia de tierras de los pueblos indígenas a las grandes empresas.
 
Con más de 1,5 millones de hectáreas de tierra ya ocupada por plantaciones en la Regencia de Merauke, no está claro dónde encontrará la tierra de la que habla ahora. Los 1,2 millones de hectáreas probablemente se refieran a la tierra originalmente asignada a MIFEE en 2010. Si es así, es muy poco realista imaginar que podría explotarse en tres años. Para empezar, ya se emitieron los permisos para plantaciones de palma aceitera y caña de azúcar prácticamente para toda la zona. Además, en muchos lugares, comunidades indígenas Malind, que tienen derechos sobre esa tierra, manifestaron claramente que no entregarán más tierras a las empresas.
 
El desarrollo inicial del MIFEE ha causado estragos entre las comunidades y el ambiente de la zona. La ampliación del proyecto a gran escala tan sólo aumentará la presión en las comunidades y provocará una mayor destrucción de los bosques. El relanzamiento del MIFEE revela que continúan las malas políticas que durante décadas sólo han beneficiado a magnates y empresas multinacionales que controlan la tierra y los recursos naturales. Ya basta, es hora de denunciar al MIFEE y devolver la tierra al pueblo Malind.
 
Selwyn Moran, AwasMIFEE, awasmifee@potager.org
Kartini Samon, GRAIN, kartini@grain.org
 
(1)       Y.L. Franky, “Yayasan Pusaka”, Presentado en una discusión restringida sobre el programa agrícola de Jokowi, Jakarta, 20 de mayo de 2015. Las cifras están redondeadas.
(2)       “Pemerintah Siapkan Merauke Jadi Lumbung Padi Nasional” (El gobierno prepara a Merauke como el tazón de arroz nacional),” Tempo. 11 de mayo de 2015. http://www.tempo.co/read/news/2015/05/11/090665231/Pemerintah-Siapkan-Merauke-Jadi-Lumbung-Padi-Nasional
(3)       “Jokowi relaunches MIFEE, wants 1.2 million hectares of new ricefields within 3 years!” AwasMIFEE, 15 de mayo de 2015. https://awasmifee.potager.org/?p=1210
(4)       Damiana Simanjuntak, “Pupuk Indonesia needs $534m for Merauke Food Estate” Jakart Post, 18 de mayo de 2015. http://farmlandgrab.org/24915
(5)       “Jokowi relaunches MIFEE, wants 1.2 million hectares of new ricefields within 3 years!”, AwasMIFEE, 15 de mayo de 2015. https://awasmifee.potager.org/?p=1210
(6)       ídem
(7)       Censo nacional agrícola de 2013. http://st2013.bps.go.id/dev2/index.php
(8)       Testimonio de aldeano Zanegi durante una discusión restringida sobre el programa agrícola de Jokowi, Jakarta, 20 de mayo de 2015.
(9)       Sanimala Bastian. Majalah Selangkah. Proklamasi Beras, Soal Penjajahan Pangan Indonesia. 13 de mayo de 2015. http://majalahselangkah.com/content/-proklamasi-beras-soal-penjajahan-pangan-indonesia
 

Las actividades mineras y la protección del ambiente en Madagascar
 
Madagascar es una gran isla de 587.000 km2 en el Océano Índico, famosa por su biodiversidad excepcional y por la riqueza de minerales que alberga su subsuelo. Actualmente, más de 6 millones de hectáreas se clasifican como áreas protegidas para la conservación de la naturaleza. Sin embargo, las zonas mineras también son numerosas y están en expansión, de manera que muchas veces esos dos tipos de espacios están próximos o se superponen.
 
A partir de algunos hechos y ejemplos, este artículo pone de relieve situaciones en donde estos intereses chocan, así como la forma en que las autoridades malgaches y sus interlocutores han manejado estos conflictos. Esta reflexión se centra en las consecuencias de dichos procesos en las comunidades locales.
 
En el ciclo de un proyecto minero, y conforme a la reglamentación de Madagascar, el permiso ambiental debe darse con posterioridad a la entrega de la investigación y previo a los permisos de explotación. Esta licencia ambiental se complementa con los términos y condiciones vinculados al plan de manejo ambiental del proyecto minero.
 
Los temas cruciales en juego
 
Hasta ahora, la Oficina Nacional de Medio Ambiente (ONE, por sus siglas en francés), responsable del otorgamiento de los permisos ambientales, no ha publicado ninguna información relacionada a la negación de alguna licencia ambiental solicitada por una empresa minera.
 
Actualmente, en el sudoeste de Madagascar, la licencia ambiental concedida por la ONE al proyecto Toliara Sands es un tema candente. El motivo es que su principal accionista, la empresa australiana World Titanium Resources Ltd, obtuvo un permiso de explotación en 2012, durante el período del Gobierno de transición (2009-2014), sin contar con el permiso ambiental requerido por la legislación nacional. El Gobierno de Transición no estaba autorizado a tomar una decisión a largo plazo de ese tipo. Por otra parte, la construcción de una carretera para transportar la ilmenita extraída hasta el puerto, ciertamente provocará la tala del bosque de Mikea, un área protegida del que el pueblo Mikea depende enteramente para su sustento: la recolección, la caza y el uso del bosque en general.
 
El mundialmente conocido artista nativo de la región, Theo Rakotovao, es el presidente de la joven asociación MA.ZO.TO. En octubre de 2014, representantes de las comunidades afectadas por el Proyecto Toliara Sands y sus aliados crearon la asociación con el objetivo de defender y reclamar sus derechos económicos, sociales y culturales. Trabajan junto con la asociación del pueblo Masikoro, un grupo de pastores de la zona. En las consultas públicas realizadas a partir de octubre de 2014, ambas asociaciones resistieron la licencia ambiental del proyecto Toliara Sands y expresaron su rechazo a fin de proteger la biodiversidad, la belleza, la cultura, los recursos naturales existentes y, lo más importante, los medios de vida de los habitantes (1). Los impactos ambientales y sociales de la extracción de ilmenita ya son conocidos y fueron ampliamente publicitados a través del documental titulado “Je veux ma parte de terre - Madagascar” (Quiero mi parte de la tierra - Madagascar), que describe la realidad de las comunidades de la zona minera de QIT Madagascar Minerals (QMM) Rio Tinto, en el sudeste de Madagascar. A pesar de esta fuerte resistencia, el proyecto Toliara Sands obtuvo el permiso ambiental en junio de 2015.
 
Durante una conferencia seguida de un debate en París, dos integrantes del Consejo de la asociación MA.ZO.TO. señalaron que, en términos de protección ambiental en Madagascar, “los principales actores ​​aplican un doble discurso. Cuando los pequeños agricultores utilizan prácticas de roza y quema y venden carbón a fin de sobrevivir, ellos [los actores] hablan de que hay que proteger el bosque, pero cuando las empresas multinacionales destruyen cientos de hectáreas de bosques con sus actividades mineras, ya no es necesario proteger el bosque”. En este caso específico, la ONG WWF, que durante muchos años gestionó la conservación de la naturaleza en la región de Toliara y ha predicado por todos lados sobre la protección de los bosques, se fue de la zona protegida para dejarle el campo libre al proyecto Toliara Sands (2).
 
Por otra parte, en el noroeste de Madagascar, la empresa alemana Tantalus Rare Earths recibió una concesión minera de 300 km2 en la península Ampasindava, para la exploración de tierras raras (nombre que se le da a algunos minerales con alto valor estratégico). Esta empresa también obtuvo el permiso de explotación durante el período del gobierno de transición. En 2012, la compañía firmó una carta de intención para una cooperación técnica con la empresa química francesa Rhodia (3) y, más recientemente, un contrato de compraventa de producción futura (off-take contract) de diez años con el grupo industrial alemán ThyssenKrupp (4). Los medios internacionales a menudo citan el éxito de Tantalus en la recaudación de fondos en apoyo a su proyecto (5).
 
¿Acaso Tantalus se atreve a seguir adelante con esos compromisos porque las autoridades que toman las decisiones ya le aseguraron informalmente que podrá realizar las actividades de extracción, sin importar los riesgos para el ambiente? Fotografías de sitios de explotación de tierras raras en China revelan la extrema gravedad de los daños ambientales causados ​​por la extracción de tierras raras y dan una base para la gran preocupación por las futuras actividades de esta empresa.
 
De hecho, se ha creado un área protegida en la península de Ampasindava. El plan de desarrollo y gestión 2015-2020 del Área Natural Protegida Ampasindava-Galoko-Kalobinono, que describe los bosques y otros recursos naturales de la zona, menciona los riesgos de “un proyecto de minería industrial”, sin citar ni el nombre de la empresa ni los productos en cuestión ( 6).
 
La ONG internacional Missouri Botanical Garden Madagascar está a cargo de esta área protegida, que se supone existe sobre la base de una coexistencia pacífica con la empresa minera. Pero ¿cómo puede haber tal coexistencia sin que existan graves impactos en el área protegida frente a intereses tan diferentes? Grupos comunitarios locales han expresado su temor ante la posibilidad de que pierdan sus tierras y cosechas.
 
En la región occidental de Madagascar tuvo lugar un acontecimiento dramático: un proyecto de extracción de hierro operado por una compañía china conocida como Madagascar Wuhan Iron and Steel Corporation (WISCO), motivó que en 2012 se lanzara una alerta (7) ante la construcción de una carretera y un puerto, que plantean un grave riesgo para el Parque Nacional de la bahía de Baly, en Soalala (8). Las comunidades locales estuvieron especialmente preocupadas por el tema, en la medida que varios de los ríos que fluyen hacia las aldeas vecinas nacen en el interior del parque. Las discusiones entre la ONG conservacionista que administra el parque y quienes defienden los intereses de la empresa no se publicaron. En diciembre de 2014, los medios de comunicación malgaches informaron sobre un incendio, probablemente un incendio provocado que duró nueve días y destruyó 220 hectáreas del parque nacional (9). ¿Quizás el incendio resolvió parte del problema? ¿Acaso las investigaciones sobre este incendio terminaron en la identificación y sanción de los culpables y las personas que están detrás de ellos?
 
¿Empresas mineras a cargo de la gestión y la protección de la biodiversidad?
 
En la región oriental, la compañía Ambatovy, un negocio conjunto entre las empresas canadienses Sherritt y SNC-Lavallin, la japonesa Sumitomo Co y la sur-coreana Korea Resources Co, extrae níquel y cobalto desde 2013. En 2014, y por su programa de biodiversidad en Madagascar, Ambatovy ganó el premio “Nedbank Capital Sustainable Business Award”, como empresa “sostenible” en la categoría “Recursos y Energías No Renovables”. (10) Algunas organizaciones de la sociedad civil malgache mencionaron el ejemplo de esta empresa para argumentar que transferir la gestión de áreas protegidas del Estado a las empresas mineras es inadecuado. En este caso se dio una situación crítica vinculada a campesinos que cultivan berro, quienes dependen del acceso a un pequeño río que pasa por el área protegida gestionada por la empresa Ambatovy. Tres de ellos fueron arrestados y acusados ​​de haber introducido una nueva especie al área protegida, a pesar que tanto ellos como sus familias han cultivado berro en ese mismo río durante décadas. La decisión del tribunal liberó a los tres hombres de la cárcel, pero las cuarenta familias que cultivaban berro en el río se les prohibió continuar con su producción, recibiendo una compensación cuya suma se desconoce (11).
 
La empresa QIT Madagascar Minerals (QMM) está extrayendo ilmenita en el sureste de Madagascar desde 2009. La multinacional anglo-australiana Rio Tinto tiene el 80% de las acciones de QMM, mientras que el 20% restante es del Estado malgache. La zona que contiene ilmenita tiene una superficie total de 4.000 hectáreas, pero la asignada a QMM-Rio Tinto es mayor, ya que parte de ella se ha dedicado a la conservación de la naturaleza. Se llevaron a cabo investigaciones de campo cuyos resultados fueron publicados en el documento “The mining-conservation nexus Rio Tinto. Development ‘gifts’ and contested compensation in Madagascar” (El nexo entre la minería y conservación de Río Tinto. “Regalos” del desarrollo y la compensación impugnada en Madagascar) (12). Allí el autor escribe que el acceso a la tierra aparentemente conecta cosas tan dispares como la conservación de la naturaleza y la extracción minera. La compañía QMM también ha estado explotando ilmenita en el sitio minero de Mandena, mientras que la extracción en los lugares de Petriky y Sainte Luce parece haber sido pospuesta debido al bajo precio actual de la ilmenita en el mercado global. Los tres sitios fueron declarados áreas protegidas en mayo 2015, es decir, mucho después de que QMM hubiera recibido las concesiones mineras que abarcan estas áreas. En Mandena, las comunidades locales ya habían perdido el acceso a la zona cuando comenzaron las actividades mineras, pero en los sitios de Petriky y Sainte Luce la minería aún no ha comenzado, por lo que la zona debería estar accesible para uso local. La declaración de los sitios como áreas protegidas facilitó la creciente restricción al acceso para usos de la comunidad, incluso sin que se llevaran a cabo actividades mineras.
 
Observaciones finales
 
Estos casos son ejemplos de los problemas que surgen en torno a la actividad minera y la protección del medio ambiente en Madagascar. Algunas compañías han comenzado las actividades de extracción sin tener ningún permiso ambiental. La poca capacidad y medios de las instituciones gubernamentales y estatales malgaches para evaluar adecuadamente el impacto ambiental, constituye una de las razones que llevaron a las organizaciones de la sociedad civil y a otras estructuras a exigir al gobierno de Madagascar que suspenda el otorgamiento de nuevos permisos de explotación minera, y así darse tiempo para mejorar la reglamentación minera en beneficio de los intereses nacionales malgaches.
 
Como ha demostrado la investigación de campo, restringir el acceso de las comunidades locales a las áreas protegidas no detiene la deforestación y en algunos lugares puede aumentar la pobreza. Se están realizando evaluaciones sobre los diferentes tipos de manejos del bosque y los recursos naturales, en especial los diferentes métodos de financiarización de la naturaleza aplicados en Madagascar.
 
Y otro de los grandes temas a discutir es la voluntad de las autoridades y el gobierno de Madagascar de proteger los derechos e intereses de las comunidades locales cuando negocian con las empresas mineras y empresas multinacionales.
 
Mamy Rakotondrainibe
Collective for the Defence of Malagasy Lands - TANY
 
  1. http://www.madagate.com/madagascar-informations-politiques-malagasy-photos-madagascar/a-la-une-de-madagascar/madagate-video-et-affiche/4781-madagascar-environnement-sos-du-peuple-masikoro.html
  2. http://terresmalgaches.info/spip.php?article98
  3. http://www.mpe-media.com/index.php?option=com_content&view=article&id=398:accord-rhodia-tantalus-re&catid=37:actus-en-libre-acces&Itemid=18
  4. http://www.dgap.de/dgap/News/corporate/tantalus-rare-earths-tantalus-signs-supply-contract-with-thyssenkrupp/?companyID=360541&newsID=870713
  5. http://www.agenceecofin.com/mining/1107-30584-madagascar-tantalus-raises-funds-for-its-rare-earths
  6. http://www.mrpa.mg/sites/default/files/download/Etudes/PAG/PAG%20Ampasindava-Galoko-Kalobinono.pdf
  7. http://terresmalgaches.info/spip.php?article71
  8. http://www.madagascar-tribune.com/Un-port-dans-la-Baie-de-Baly,17361.html
  9. http://www.midi-madagasikara.mg/societe/2014/12/19/parc-national-de-la-baie-de-baly-soalala-222-ha-de-forets-et-des-especes-protegees-partis-en-fumee/
  10. http://www.sherritt.com/press-releases/sherritt-wins-prestigious-nedbank-capital-sustainable-business-award-for-achieve-tsx-s-201411050977220001
  11. http://sif-mada.mg/wp-content/uploads/2014/01/Communiqu%C3%A9-de-presse_Anandrano_Ambatovy_24-mai.pdf
    http://sif-mada.mg/wp-content/uploads/2014/01/Communiqu%C3%A9-de-presse_Anandrano_Ambatovy_7-juin.pdf
  12. C. Seagle, The mining-conservation nexus Rio Tinto. Development ‘gifts’ and contested compensation in Madagascar, LDPI, 2013,  http://www.iss.nl/fileadmin/ASSETS/iss/Research_and_projects/Research_networks/LDPI/LDPI_WP_11.pdf
  13. http://www.lexpressmada.com/blog/information-live/region-anosy-trois-nouvelles-aires-protegees-dans-la-zone-dilmenite-33567/

¿Por qué estamos en la cárcel? Una lucha de mujeres contra la injusticia y la dominación en la India
 
Eran las 6 am. Otras compañeras y yo teníamos que estar listas a las 10 am para participar en una manifestación y posterior reunión relativa a la oposición a la nueva Ordenanza de Adquisición de Tierras promulgada por tercera vez consecutiva por el partido actualmente en el poder en India. Escuché entrar a los jeeps. Oí el sonido de las botas de los efectivos policiales cuando se alinearon al bajar de los vehículos. Luego hubo un fuerte golpeteo en la puerta de la habitación adyacente, donde dormían dos compañeros. Sabía que la policía había venido a arrestarnos. Mientras tanto, los compañeros abrieron la puerta. Numerosos agentes de la policía irrumpieron. Salí de mi habitación y les pedí que esperaran hasta que me hubiera cambiado. Algunos agentes de policía entraron igualmente a mi habitación, abofetearon a una de las compañeras Adivasi y miraron fijamente a la otra compañera Adivasi que había quedado medio paralizada, recién salida del baño y a medio vestir. Decomisaron todos los teléfonos que vieron. Mientras tanto, los agentes de policía llamaron a gritos a mi casera interrogándola por habernos alquilado las dos habitaciones, y le ordenaron que desalojara el espacio. Me llevaron entre quince y veinte oficiales y me obligaron a sentarme en el interior de un jeep. La otra compañera Adivasi fue obligada a sentarse en otro jeep. Nuestro convoy partió con ¡unos seis jeeps y un camión cargado de policías armados! Nos llevaron hasta la oficina del Superintendente de Policía, en las afueras de la ciudad. Nos pusieron a mí y a la otra compañera en dos habitaciones diferentes, y dejaron a los compañeros afuera. Entonces, como era de esperar, nos llevaron al tribunal local, el que vaciaron y acordonaron. Dispusieron una detención preventiva judicial de catorce días, para lo cual nos enviaron a 80 kilómetros de ahí, a la cárcel Mirzapur, donde nos juntamos con otros 5 compañeros que ya estaban allí desde hacía más de dos meses.
 
¿Qué fue lo que hicimos para que la policía irrumpiera a las 6 am y nos arrestara con tantos efectivos armados como si fuéramos terroristas? La policía y el gobierno tienen una razón inmediata y una ira a largo plazo contra quienes luchamos por los derechos de los pueblos.
 
La razón inmediata - el movimiento contra la represa ilegal Kanhar y la adquisición ilegal de tierras en la zona de la represa de Kanhar.
 
El Proyecto de Riego Kanhar es un proyecto interestatal ubicado aguas abajo de la confluencia de los ríos Pagan y Kanhar, cerca de la aldea Sugawan en Tehsil Dudhi, Distrito de Sonebhadra, Uttar Pradesh. El proyecto propone una represa de tierra de 3.003 km de largo, con una altura máxima de 39,90 metros desde el nivel más profundo del lecho del río, altura que puede llegar a 52,90 metros si se vincula al embalse Rihand. El proyecto contempla la inundación de 4.131,5 hectáreas de tierra, lo cual incluye partes de Uttar Pradesh, Chhattisgarh y Jharkhand, en su mayoría habitadas por comunidades tribales. El proyecto aduce que brindará riego a Dudhi y Robertsganj Tehsils, en el distrito de Sonbhadra, a través de canales que emergerán a la izquierda y derecha de la represa. No obstante, esta región ya conoce lo que ocurrió con la represa Rihand, que fue construida a través del río Rihand a principios de 1960 y desplazó a miles de familias de más de 100 pueblos, y sabe cómo las aguas son utilizadas para satisfacer las necesidades de las empresas de energía. El área cultivable de influencia del proyecto es de 47.302 hectáreas. El proyecto plantea enormes amenazas no sólo para el ambiente y la ecología sino también para miles de familias tribales que viven en el lugar desde hace cientos de años.
 
El proyecto fue aprobado originalmente por la Comisión Central del Agua en septiembre de 1976. En ese tiempo se hicieron algunos trabajos de cimentación, pero el proyecto se estancó rápidamente debido a conflictos interestatales, falta de fondos y fuertes protestas de las comunidades tribales de la zona. El trabajo de construcción fue abandonado por completo desde 1989-1990. Hubo intentos de reiniciar las obras en enero de 2011 y en noviembre de 2012, pero recomenzaron recién en diciembre de 2014, con fuerte presencia policial y paramilitar. Se bloquearon carreteras y 1,5 km antes de la obra, la entrada al sitio fue cerrada. Los pueblos Adivasi y Dalit, que se han opuesto a este proyecto, expresaron su oposición con más fuerza aún.
 
El movimiento informalmente cohesionado cobró impulso al decidir alinearse con la Unión de Trabajadores del Bosque en una reunión pública realizada en diciembre de 2014. Comenzaron a levantarse piquetes a cierta distancia de la obra. Los activistas presentaron demandas ante el tribunal ambiental impugnando el proyecto en términos del daño ambiental que causaría y la falta de permisos ambientales y forestales adecuados. El tribunal aprobó una orden de suspensión y pidió a las autoridades del proyecto que produjeran las autorizaciones ambientales pertinentes.
 
La orden del tribunal señaló, entre otros aspectos, que el proyecto ocasionará una enorme pérdida forestal; habiendo un gran número de árboles ya cortados a pesar de la fuerte oposición de las comunidades tribales, ya que la tala es una grave violación a las disposiciones de la Ley de (Conservación de) Bosques de 1980. La división forestal Renukoot del distrito Sonbhadra es una de las zonas de bosque más ricas y densas de Uttar Pradesh. Es conocida por su rica biodiversidad, las plantas medicinales y el patrimonio tradicional y cultural encarnado en el conocimiento tribal, lo que ha concitado mucha atención tanto científica como económica.
 
No obstante, los trabajos de construcción continuaron en flagrante violación de la orden de suspensión emitida por el tribunal. Eso no hizo más que aumentar la indignación de los Pueblos Tribales. El 14 de abril, los habitantes decidieron organizar una protesta cerca del sitio de construcción. A medida que se iban congregando, les comenzaron a disparar - un Adivasi sufrió una herida de bala y varios otros resultaron heridos. Pero resistieron, y cada vez más gente se fue sumando al  plantón de protesta. Esto forzó a la policía a retirarse y el plantón continuó. Una vez más, el 18 de julio, los manifestantes sufrieron las brutales cargas y disparos policiales. Se emitieron órdenes de arresto contra varios activistas, incluyéndome a mí y a otras lideresas comunitarias Adivasi. También me prohibieron la entrada al distrito.
 
Las autoridades del distrito y la policía local - codo a codo con la mafia terrateniente local y el grupo de presión de la industria y la construcción - decidieron pisotear el reclamo de los pueblos y desalojarlos por la fuerza de sus aldeas y tierras ancestrales. No les importa el diálogo, no respetan el sistema jurídico ni la constitución del país. Es su feudo y gobiernan a su antojo - por la fuerza. No les importa que este proyecto no tenga las autorizaciones ambientales o forestales adecuadas ni que perjudicará directamente a casi 10.000 familias tribales, que perderán sus tierras ancestrales de forma permanente. No les importa que los Gram Sabhas (asambleas de las aldeas) de los pueblos afectados hayan llegado a un consenso en contra del proyecto, el cual presentaron al Gobierno Estatal. No les importa que se pierdan los densos bosques: el documento del proyecto Kanhar revela que se afectarán 4.439.294 hectáreas de tierra categorizadas como “Bosques y otros” - este proyecto talará millones de árboles y podría causar impactos sustanciales en el ambiente, la vida silvestre y los medios de subsistencia de los pueblos tribales. No les importa la salud del río Kanhar, afluente de uno de los principales ríos de la región - el río Sone, que es a su vez afluente principal del río que constituye la línea de vida de la India, el Ganges. No les importa que la pérdida de millones de árboles contribuya al cambio climático porque el carbono de los bosques se liberará a la atmósfera. Los pueblos de esta zona no quieren este proyecto. Dicen: “No queremos las represas; de hecho, no las necesitamos. Son para las industrias, que necesitan agua; ellos quieren que renunciemos a nuestra fértil tierra ancestral, destruyen los bosques que hemos protegido desde hace siglos y ponen a nuestros hijos en peligro”.
 

La ira contra nosotras a largo plazo - la lucha por los derechos de los pueblos y contra la injusticia
 
Es necesario comprender que la ira del gobierno local, la policía, los terratenientes, la mafia, se debe al trabajo de más de una década y media en el distrito de Sonbhadra entre los pueblos Adivasi y Dalit de esta región - por sus derechos a la tierra, los bosques, el agua y los recursos naturales.
 
El distrito de Sonbhadra, en la esquina sudoriental del estado de Uttar Pradesh, es la “capital de la energía del país” - con una producción de más de 11.000 MW de electricidad y millones de toneladas de aluminio y cemento. Si bien la zona está altamente industrializada, la gente del lugar es muy pobre. Todo el país se beneficia de esta región, que alguna vez estuvo llena de bosques y colinas, pero ni la región ni su gente se han beneficiado y por el contrario se han empobrecido. La “capital de la energía de la India” no brinda electricidad a la gente de la región. Y el hecho de que se arrebató la tierra de los pueblos para dar lugar a la industrialización, solo ha empobrecido más a los pueblos de la región.
 
Es en el contexto de este progreso industrial, pero con un empobrecimiento sin precedentes de la población Dalit y Adivasi de esta región, que la Unión de Trabajadores del Bosque de toda la India (AIUFWP, por su sigla en inglés) - en ese entonces todavía no un sindicato pero parte del Comité de Uttar Pradesh por la reforma agraria y los derechos laborales, y más tarde integrante del Foro Nacional de Pueblos y Trabajadores del Bosque (NTPFW, por su sigla en inglés), que abogó activamente por los derechos de los pueblos que dependen de los bosques - me envió a trabajar con la población de este distrito y a crear conciencia en torno a sus derechos sobre la tierra, los bosques y los recursos naturales. Eso fue en 1998-1999. El trabajo del Foro Nacional en Sonbhadra añadió fuerza a los debates en curso en torno a los derechos de los trabajadores y las comunidades de los bosques. Las luchas de las comunidades que viven en los bosques por afirmar su control soberano sobre los bosques y otros recursos naturales, libradas desde los primeros tiempos del dominio británico hasta después de la independencia de la India, son probablemente las más antiguas y las más consecuentes.
 
Pero estas luchas hasta ahora habían sido marginadas por los círculos políticos y académicos. En la India postcolonial, los discursos dominantes con relación a los bosques y el ambiente casi siempre tratan y describen a las comunidades del bosque como una amenaza para el medio ambiente y las responsabilizan de la destrucción de los recursos naturales. Por lo tanto, nunca se reconoció verdaderamente la identidad de los trabajadores del bosque, ni en la política ni en el discurso del movimiento obrero. Pero nuestra lucha fue cambiando ese escenario. Nuestra lucha empoderó a las comunidades Adivasi y Dalit locales, quienes tomaron conciencia de sus derechos, los defendieron y, después de la aprobación de la Ley de los Derechos del Bosque, los exigieron. Los Adivasi y los Dalit han reclamado grandes extensiones de tierra de la región y las están cultivando colectivamente. Esto supone un desafío directo a la clase terrateniente y a la casta superior de esta región.
 
Otro elemento que se agrega es que la lucha ha sido encabezada principalmente por mujeres - lo cual ha agitado e indignado al estado patriarcal y a los terratenientes. De manera que es una lucha de clases con una fuerte dimensión de género. Este tipo de represión - enviarnos a la cárcel y amenazarnos - sólo fortalecerá al movimiento. ¡Viva los pueblos que luchan en todo el mundo por sus derechos a la tierra, el agua, los bosques y la dignidad del trabajo!
 
Roma, romasnb@gmail.com
All India Union of Forest Working People (AIUFWP)
 
Ver el Comunicado de Prensa del 15 de julio de 2015 (en inglés), “Dile No a la violencia estatal contra las protestas democráticas”, declaración conjunta de los movimientos del bosque y los Adivasi en India: http://palashscape.blogspot.nl/2015/07/press-release-say-no-to-state-violence.html

Liberia: Activistas de la comunidad Vambo piden apoyo internacional contra la minería de oro

 
  1. ¿Podría decirnos quiénes son los activistas de la comunidad Vambo?
La Asociación para el Desarrollo del Municipio de Vambo está formada por gente común que vive en el municipio de Vambo, Distrito Número Dos, condado de Grand Bassa, un municipio aislado, subdesarrollado y largamente ignorado. A esa gente se suma una red de miembros de familias extendidas que viven en Monrovia, la capital de Liberia, y portavoces en los Estados Unidos entre los que están Mateo e Isaac Gblorso; Moniyue Brown and Mamie Boe, destacadas lideresas comunitarias, Zach N. Davis y por último Kona Khasu, Sr., que fuera ministro de Educación durante el primer mandato de la primera mujer presidente de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, y destacado dramaturgo de Liberia en la década de 1970 cuando fue Director de la Compañía Nacional de Cultura. Los miembros del Municipio de Mahlor, nuestros vecinos más cercanos, también se nos han unido. David Kennedy Vanyan, hijo del Municipio Mahlor, es un poderoso exponente de los intereses compartidos, la historia familiar y la interrelación de ambos municipios.
  1. ¿Cómo es la experiencia de la minería en Liberia?
Liberia tiene una de las reservas de recursos minerales más ricas de África occidental. Hierro, diamantes y oro son sólo algunos de los recursos comúnmente buscados que tenemos en nuestro subsuelo. Lamentablemente, la minería en Liberia, como en toda África, ha significado históricamente la explotación de las poblaciones que viven próximo a las minas. La mayoría de estas comunidades están aisladas en el interior del país, donde no se logran cubrir las necesidades humanas más básicas. Los habitantes de estas comunidades sucumben a realizar minería debido a una combinación de promesas de “desarrollo”, manipulación, coerción y, algunas veces, la fuerza, y los ciudadanos de estas comunidades terminan sucumbiendo. En numerosas ocasiones el gobierno ha utilizado la fuerza para ocupar las zonas deseadas. Los ciudadanos que viven en esas tierras han sido reclutados o bien sin otra alternativa que trabajar en las minas. Todas las concesiones mineras en Liberia han tenido este tipo de comportamiento en diferentes grados, incluidas las minas de LAMCO y BONG, que funcionaban antes de la guerra “civil” de Liberia. Veremos qué desempeño tendrán Arcelor-Mittal y otros en esta nueva era minera en Liberia. *
  1. ¿Podría explicar qué tipo de actividades mineras se llevan a cabo en Vambo? ¿extracción de oro? ¿diamantes? ¿otros minerales?
Actualmente sólo se hace minería de oro, aunque se ha especulado que hay otros minerales. La minería de oro la realizan grupos itinerantes de mineros, en su mayoría jóvenes, que se dedican a lo que ahora se llama minería “artesanal” - un término demasiado elegante para lo que ha ocurrido en nuestra tierra. Los mineros - o “muchachos del oro”, como se les llama - llegan desde Liberia y de países de África occidental, como Guinea, Sierra Leona, Malí, Ghana y otros. Hacen todo el trabajo a mano con herramientas básicas, tales como palas y excavadoras.
  1. ¿Desde cuándo se llevan a cabo estas actividades? ¿Y cuántas comunidades han sido afectadas?
En las montañas de los municipios de Vambo y Mahlor ha habido minería de oro a pequeña escala desde 1960, y tal vez antes. Pero fue el descubrimiento de un gran yacimiento de oro en noviembre de 2014 lo que atrajo la atención nacional e incluso internacional. Veinte de las 48 comunidades del municipio Vambo han sido perjudicadas por una afluencia sin precedentes de más de 15.000 buscadores de oro, que sobrepasaron y agobiaron enormemente a la población local.
 
Los buscadores de oro procedentes del extranjero y de otras partes del país introdujeron una serie de actividades delictivas, incluyendo el robo de cosechas de alimentos - de los que los agricultores locales de subsistencia dependen exclusivamente -, el saqueo de ganado y de bienes comunales tales como las únicas dos bombas de mano existentes en el municipio. Han habido incontables asesinatos entre mineros para robarse las “fortunas” antes de que pudieran salir de la cantera para encontrarse con los compradores o sus patrocinadores. Afortunadamente ningún habitante local ha sido asesinado de esta manera. Sin embargo, vivimos con el temor de convertirnos en víctimas, y bajo amenaza constante. No podemos darle atención a las actividades agrícolas normales por temor a ser atacados o a que nos destruyan las tierras de cultivo, así como el río y los arroyos de los que dependemos.
  1. ¿Sabe si hay alguna empresa (o empresas) involucrada? ¿una empresa de Liberia o del extranjero?
Al comienzo los mineros eran en gran medida liberianos. Pronto llegaron inmigrantes ilegales procedentes de Sierra Leona, Guinea y Costa de Marfil, y hasta de Malí, Burkina Faso, Ghana y Nigeria.
 
En el pico de la fiebre minera, antes de las lluvias, llegaron muchos extranjeros de Europa, Asia, Oriente Medio e incluso se rumoreaba que algunos destacados ciudadanos liberianos financiaban en secreto a los mineros y las canteras. También hubo propuestas de explotación minera por parte de algunas concesionarias madereras extranjeras y sus socios locales. De manera que no había una única empresa, por así decirlo, pero el efecto de todos esos intereses en pugna fue tan abrumador como perjudicial. Y tampoco había una compañía o persona a la que pedirle cuentas.
  1. ¿Cuáles son los problemas que enfrentan las comunidades de Vambo con relación a esta minería? ¿Hay problemas ambientales tales como deforestación o contaminación del agua? ¿Existen riesgos para la salud de las poblaciones locales?
Están haciendo desaparecer el bosque de manera indiscriminada para llegar a los yacimientos de oro, y una parte de la montaña Findley quedó reducida a pozos y túneles para extraer el oro. El suelo se ha desestabilizado y cualquier lluvia constante podría ocasionar un deslave en la zona “residencial” de No Way Town, la ciudad que está en la base de la montaña. En el momento de auge de la minería, a principios de 2015, se sabía que había 20.000 mineros artesanales ilícitos. Se talaron y quemaron árboles grandes, centenarios, con el fin de abrir espacios para las canteras. Los mineros trabajan en turnos de 24 horas; duermen un poco durante el día para poder trabajar de noche en la mina utilizando luz artificial.
 
Los habitantes locales tienen miedo de realizar sus actividades agrícolas, por miedo a que mineros inescrupulosos les roben sus cosechas. Las pandillas saquean las granjas y llevan a vender los alimentos al mercado de No Way Town. Se ha informado que algunos de los agentes del orden comenzaron a realizar actividades mineras o a tener mineros que trabajan para ellos.
 
Los arroyos y ríos de los que se sirve la población se han vuelto barrosos y resultan inseguros porque es donde los mineros no solamente buscan oro y se lavan sino que también hacen sus necesidades. El robo de las dos bombas de mano comunales ha dejado a la gente del pueblo sin otro remedio que utilizar los ríos y arroyos para lavarse, beber y cocinar. En estas condiciones, cualquier brote de enfermedad se extendería rápidamente, sobre todo porque la población no es plenamente consciente de los peligros a corto y largo plazo de beber agua contaminada. El municipio se encuentra bajo la constante amenaza del cólera y otras enfermedades transmitidas por el agua, y milagrosamente se salvó de la reciente epidemia de Ébola.
 
No hay clínicas ni puestos de salud, por lo que las personas enfermas, las embarazadas y los ancianos deben ser cargados a la espalda o llevados en motocicleta - si están lo suficientemente bien como para sentarse - a los centros de salud más cercanos, en Buchanan, a 25 millas o más de distancia. En varias ocasiones hemos tenido que pagar el transporte para las personas enfermas.
  1. ¿Hubo alguna consulta con las comunidades afectadas antes o durante las actividades mineras? Si es así, ¿quién organizó la consulta (empresa, ONG, gobierno)? y ¿cómo describiría las consultas?
No, no han habido consultas adecuadas. Las reuniones fueron en gran medida un show ya que los empleados del Ministerio de Tierras, Minas y Energía ignoraron a los aparceros de las recientes leyes de Derechos Comunitarios de 2006 y 2009, y comenzaron a parcelar gran parte de las tierras del municipio para explotación minera. Tampoco procuraron inspecciones de otros organismos gubernamentales pertinentes que por ley debían haber participado, como la Autoridad de Desarrollo Forestal, la Agencia de Protección del Medio Ambiente y los Ministerios de Salud y Trabajo. Estas omisiones ocurrieron porque ciertos individuos de la comunidad y representantes del gobierno anteponen sus intereses personales a los de la comunidad y a las leyes de nuestro país. Esto es una práctica común en Liberia.
  1. ¿Qué acciones se han organizado o se organizan en las comunidades para resistir las actividades mineras o a la empresa?
Inicialmente se llevaron a cabo una serie de reuniones con la comunidad - en gran medida para guardar las apariencias -, diálogos públicos y reuniones con oficinas del gobierno local y central, con mucho palabrerío - promesas de construcción de carreteras, y otras cosas por el estilo. En los últimos meses se ha registrado una evolución positiva ya que algunos funcionarios locales están prestando un poco más de atención a nuestra situación. Estas respuestas se produjeron luego de nuestra campaña de envío de cartas. También entregamos personalmente video clips de la destrucción y la degradación a los funcionarios electos y nombrados y a ciudadanos eminentes y amigos del condado de Grand Bassa. Desde entonces hemos apreciado cierto nivel de respuesta por parte de algunos miembros de las Causas Legislativas del condado de Grand Bassa, el Superintendente del Condado, y funcionarios del Ministerio de Tierras, Minas y Energía.
 
  1. ¿Cuáles son las demandas de las comunidades con relación a las actividades mineras?
Queremos:
(1) Detener la expansión de las actividades mineras no reglamentadas, responsables del grado de destrucción y degradación del medio ambiente de nuestras comunidades, (2) impedir que estas prácticas vayan en aumento, (3) remediar los daños cometidos, (4) insistir en que el gobierno apoye a las comunidades a adquirir agua potable, escuelas, clínicas, así como las oportunidades de formación profesional / generación de empleo para los jóvenes y (5) seguir teniendo el control de nuestros recursos naturales y decidir cuándo, cómo y con quién nos involucramos para explotar estos recursos por el bien de la comunidad, de Liberia y de sus “socios” comerciales.
  1. ¿Tiene alguna idea de quién está comprando el oro y a qué compañías y mercados internacionales se vende?
No estamos seguros de quién compra el oro, pero es probable que este termina en las manos de un puñado de poderosos intermediarios con sede ​​en Monrovia, que trabajan para los mercados internacionales. Nuestra preocupación ha sido la de controlar la situación que atraviesa nuestra comunidad comprometiendo a las autoridades correspondientes a través de la ley y no necesariamente identificando a los “grandes responsables” detrás de las cosas.
  1. ¿Cuál ha sido la reacción del gobierno frente a las demandas de las comunidades? ¿Cree usted que las ha escuchado?
Inicialmente, el gobierno desplegó tropas de fuerzas policiales antidisturbios especiales - la Unidad de Respuesta de Emergencia (ERU, por su sigla en inglés) y la Policía de Apoyo (PSU, por su sigla en inglés) de la Policía Nacional de Liberia - para detener los asesinatos y otras formas de delitos así como la situación de anarquía. Durante cinco meses apostaron cincuenta policías en forma permanente en el campo minero. Es de conocimiento público que esos oficiales comenzaron a explotar el oro ellos mismos, lo que llevó a que estallara un motín entre los mineros descontentos y los funcionarios policiales. Hubo personas que perdieron la vida durante ese altercado. En varias ocasiones el gobierno envió funcionarios del Ministerio de Tierras, Minas y Energía para evaluar la situación. Este ministerio también instaló una oficina auxiliar en No Way Gold Camp. Se enviaron agentes de rentas a cobrar los impuestos fiscales derivados de la minería. Además, ingenieros del Ministerio de Obras Públicas llevaron a cabo una evaluación de la carretera de 12 kilómetros desde el Mercado BIA hasta No Way Gold Camp. La construcción de la carretera comenzó en febrero de 2015. Apenas se habían evaluado dos millas cuando el trabajo se detuvo en el primer arroyo. El Departamento de Inmigración no hizo ningún intento por resolver la presencia de miles de extranjeros que saquean la montaña. Si bien se han mostrado más receptivos desde el envío de cartas con el video a nuestros representantes y senadores, es justo decir que el gobierno no ha respondido plenamente a nuestras demandas. También es justo decir que es posible que el gobierno hubiera estado abrumado por la situación, por varias razones que no vamos a entrar a considerar ahora. Pero es nuestra comunidad la que sufrió mucho por lo ocurrido y está luchando para rehacerse.
 

        12. ¿Qué tipo de solidaridad internacional cree que ayudará a apoyar a las comunidades afectadas?
 
Necesitamos solidaridad y apoyo internacional para ayudar a:
  1. Aumentar la conciencia y poner fin a todas las actividades mineras que afectan negativamente a las personas y el ambiente (detener la destrucción del bosque y la contaminación de la tierra y el agua).
  2. Recaudar fondos para mejorar nuestros medios de vida y apoyar proyectos de la comunidad, es decir, agricultura, actividades de generación de ingresos, educación, salud y capacitación en liderazgo e incidencia.
  3. Asegurar que la minería de oro y de otros minerales se haga de acuerdo a las mejores prácticas y políticas de Gobernanza y Gestión de los Recursos Naturales, así como de las leyes de derechos comunitarios existentes en Liberia.
  4. Garantizar la participación de la comunidad en las negociaciones de todos los acuerdos sobre recursos naturales (tanto minerales como forestales), con el derecho a decir “no” a cualquiera de las propuestas de actividad minera o forestal si no es en el interés de la comunidad y la nación en general.
  5. Que la extracción de minerales y recursos forestales en nuestra tierra genere beneficios económicos justos y un desarrollo tangible de la infraestructura para las comunidades y el pueblo del Municipio de Vambo.
 
Ernest Matthew Gblorso, Presidente - matthew.gblorso@gmail.com
Kona Khasu Sr, Asesor Principal y Consejero - j.emmanuelroberts@gmail.com
Vambo Township Development Association Leadership
 
* Comentario del WRM: La minería en Liberia siempre ha seguido los intereses comerciales de empresas extranjeras. La compañía Liberian-American-Swedish Minerals Company (LAMACO), ahora desaparecida, fue fundada en 1955 por inversionistas estadounidenses y suecos. Esta realizó la primera actividad minera a gran escala en Liberia, en la actualidad reactivada por la multinacional Arcelor Mittal, que está reconstruyendo parcialmente el ferrocarril Lamaco para el transporte de los minerales extraídos. Del mismo modo, la compañía minera BONG, una concesión germano-italiana establecida en 1958, construyó una de las principales líneas de ferrocarril de Liberia para el traslado del hierro desde las montañas, provocando el desplazamiento de las poblaciones locales y daños ambientales.

 

La extracción de minerales en la provincia de Kivu del Norte, RDC: situación actual y análisis de los aspectos ambientales

 
Reseau CREF (Red para la Conservación y Rehabilitación de los Ecosistemas Forestales) es una plataforma de organizaciones que trabaja en la gobernabilidad de los recursos naturales en la provincia de Kivu del Norte. Entre otras cosas, interviene en la gobernabilidad del sector minero a través de su programa “Minas e Hidrocarburos”.
 
Contexto de la provincia de Kivu del Norte, República Democrática del Congo
  1. Situación de la seguridad
Durante una década, la provincia de Kivu del Norte ha estado enfrentando continuamente varias dificultades vinculadas a la situación de seguridad. Las operaciones que se han iniciado continúan sin repercusiones importantes a la fecha de hoy - a excepción de algunas (1) -, de manera que continúan los homicidios, masacres y secuestros de ciudadanos en los territoires (zonas administrativas en la RDC) y pueblos de toda la provincia. Hasta ahora, se sabe que hay más de 400 personas asesinadas por machete o hacha, lo que también tiene consecuencias humanitarias, como desplazamientos, enfermedades ...
 
Esta situación se ve agravada por la falta de gobernabilidad, lo cual favorece la proliferación de conflictos, además de la milicia. Esta falta de gobernabilidad está en la raíz de las violaciones de los derechos humanos en las zonas mineras y es la causa de que la población quede privada de sus riquezas, además de provocar la destrucción del ambiente.
 
Los diferentes acuerdos que se firmaron para mejorar la estabilidad de la región de los Grandes Lagos (4) siguen siendo “letra muerta” y no garantizan una paz duradera.
  1. El proceso de descentralización y las elecciones
La Constitución de la República Democrática del Congo del 18 de febrero de 2006, exige la descentralización, con el objetivo de lograr una buena gestión de los asuntos de Estado. Vinculada a esta descentralización está la complementaria división de la RDC, que pasó de 11 a 24 provincias. A pesar de que se lanzó una campaña de publicidad sobre las nuevas provincias, las reglamentaciones todavía esperan una aplicación efectiva. Si bien este proceso no afectó directamente a la provincia de Kivu del Norte (6), igualmente sufrirá las consecuencias dados los costos de inversión para establecer y mantener las instituciones de estas nuevas provincias, que requerirán, entre otras cosas, recursos bastante importantes del presupuesto gubernamental nacional.
 
La República Democrática del Congo en general, y en especial la provincia de Kivu del Norte, está embarcada en un proceso electoral durante todo el 2015 y 2016. La falta de seguridad observada en una parte de la provincia sigue siendo una de las principales dificultades para realizar unas elecciones pacíficas.
 
Por otra parte, algunos partidos políticos y grupos de la oposición han condicionado su participación en las elecciones al cumplimiento de algunos requisitos previos, entre ellos que exista diálogo para discutir temas relacionados con el calendario electoral y para frenar la posibilidad de que el actual Presidente de la RD del Congo pueda llegar a un tercer mandato.
 
Contexto de la minería en la provincia de Kivu del Norte
 
Desde hace una década, la minería en la provincia de Kivu del Norte se lleva a cabo sin respetar los derechos humanos de las comunidades locales ni las normas ambientales. También contribuye a la deforestación de la región.
 
De hecho, a los actores involucrados en las actividades mineras en la provincia de Kivu del Norte no solamente no les importan los problemas relacionados con los derechos humanos en la minería y la proliferación de conflictos sino que tampoco les preocupan los temas ambientales.
 
Cabe señalar también que, incluso en las zonas donde se practica la minería semi-industrial y donde los operadores parecen tener medios para poner en marcha mejores políticas de gestión social y ambiental, las consecuencias para el medio ambiente siempre son dañinas.
  1. Situación actual de las zonas de minería artesanal
En la provincia de Kivu del Norte, la minería tiene lugar en los territoires de Walikale, Masisi, Rutshuru, Lubero y Beni. En los territoire de Lubero y Beni, se extrae oro, diamantes, wolfram, casiterita, coltán ... La minería es predominantemente artesanal en las minas de Lubero (Manguredjipa, Bunyatenge et Kasugho) y en el territoire de Beni (Cantine, Mabalako, ...).
 
Por otro lado, en el territoire de Walikale, la minería artesanal también es la práctica predominante de la mayoría de los yacimientos mineros, a excepción de la mina de Bisie (la gran mina de la zona) que se está moviendo hacia la producción industrial y está a cargo de la empresa MPC / Alpha Mine. Es importante señalar que MPC / Alpha Mine son dos compañías separadas, la primera es de Sudáfrica y la otra de Canadá, y ambas están en el proceso de trabajar en conjunto para extraer casiterita en la mencionada mina Bisie. Los minerales extraídos en el territoire Walikale siguen siendo tungsteno, oro, casiterita, diamantes, coltán ...
 
Sólo se ha identificado una mina en el territoire de Rutshuru, la mina de SOMIKIVU, que extrae pirocloro. La minería tiene lugar en una parte del río Ruthsuru. Y, por último, en el territoire de Masisi la minería también es artesanal y semi-industrial con la compañía congoleña “SMB”, donde se puede apreciar el auge del coltán.
 
Cabe señalar que en ciertos sitios mineros, en especial los que están en la mina Bisie, en el territoire Walikale, existe un conflicto entre las comunidades locales y / o mineros artesanales, y las empresas que tienen las concesiones mineras. Ha habido un intento de llegar a acuerdos y resolver las diferencias, pero persisten las divergencias entre todos los interesados.
  1. El proceso de revisión del marco jurídico: el código minero de 2002
Este proceso, iniciado con el trabajo realizado a nivel de cada grupo (gobierno, empresas y sociedad civil), dio lugar a una versión preliminar que fue presentada al parlamento.
 
Las divergencias entre las partes interesadas (gobierno, empresas y sociedad civil) continúan, y el tema sigue sin incluirse en la agenda de la Cámara Baja del parlamento congoleño, lo cual impide que el proceso de revisión culmine.
 
Situación actual de la minería en la provincia de Kivu del Norte
 
Es bien sabido que el pueblo congoleño vive la paradoja de los países que son ricos en recursos minerales pero con una población que sufre de pobreza extrema.
 
La provincia de Kivu del Norte, un ejemplo ineludible de esa situación, ha estado experimentando con diferentes iniciativas de trazabilidad y transparencia destinadas a que las comunidades locales se beneficien de los recursos que tanto abundan en el subsuelo. De hecho, ya que los minerales en RDC, y en particular los del Este (Kivu del Norte, Kivu del Sur), son objeto de extracción ilícita e ilegal, se han implementado varias iniciativas para poner fin a los circuitos de la mafia, así como para romper el vínculo entre los conflictos y la extracción de estos minerales.
  1. Los productos de la minería
La minería en la provincia de Kivu del Norte es principalmente de oro, casiterita, coltán, diamantes, turmalina, pirocloro, tungsteno ... Estos minerales son extraídos a través de la minería artesanal por grupos de buscadores conocidos como cooperativas, que venden el mineral a entidades de procesamiento (receptores) a través de comerciantes (intermediarios).
 
Es importante destacar que para poder vender sus productos, los operadores están obligados a cumplir con ciertos requisitos de transparencia y trazabilidad.
  1. Acerca de la organización y el funcionamiento del sector
Actualmente, el sector minero en la provincia de Kivu del Norte está sometido a una serie de requisitos que buscan poner fin al vínculo entre las situaciones de conflicto y la extracción de minerales. Se está experimentando con estas iniciativas, pero aún no se ha logrado terminar con el fraude y el contrabando en el sector minero.
 
El gobierno congoleño se esfuerza por calificar y validar ciertos yacimientos mineros como proveedores de productos responsables a las cadenas de suministro, pero esto debe ir acompañado de un eficiente monitoreo para desmantelar todas las redes de la mafia, que continúan sacando provecho de esos recursos minerales.
 
En Walikali se han identificado 61 explotaciones mineras; 7 fueron calificadas y validadas como “verdes” y los operadores artesanales se han reagrupado en cooperativas mineras. Se trata de cooperativas que gestionan las actividades de extracción en estos lugares, e incluyen a las cooperativas CEMIKA, COMIDE, COMID, COMIMPA, COCABI, COMIDER.
 
En Masisi, de las 33 explotaciones mineras identificadas – con las más importantes localizadas alrededor de Rubaya para la extracción de coltán y alrededor de Ngungu y Mahanga para tungsteno y casiterita -, 17 yacimientos mineros fueron calificados como “verdes”, de los cuales 12 explotan el coltán, uno el tungsteno y 4 la casiterita, y sólo hay una Cooperativa minera reconocida (COOPERAMMA).
 
En el territoire Lubero, 6 yacimientos mineros de coltán, casiterita y tungsteno fueron calificados y validados como “verdes”, es decir, listos para actividades mineras. Se trata de los yacimientos mineros Masingi, Mambilee, Kigali, Etaeto gauche, Malimbenze y Etaeto droite.
  1. Impactos de la minería
Impactos sociales
 
La minería en la provincia de Kivu del Norte es la raíz de varios problemas como consecuencia de la mala gestión del sector que, en lugar de ser la base para un desarrollo sustentable, ha creado frustración y miseria entre las autoridades locales y el pueblo.
 
Por un lado, la extracción minera ha creado una pequeña economía que facilita el intercambio comercial entre un grupo de personas y, por otro lado, la misma extracción se realiza sin tener ningún tipo de respeto por los derechos humanos y ambientales.
 
Las flagrantes violaciones actualmente vinculadas al acceso a estos recursos mineros son el resultado de que los títulos mineros se superponen con áreas ya cubiertas por otros títulos y / o utilizados por operadores locales.
 
El problema de formalizar las operaciones mineras en particular, y de tener una buena gobernabilidad del sector minero en general - que sigue estando dominado por la minería artesanal en una gran parte de la provincia de Kivu del Norte - es que causan otras violaciones de los derechos humanos, como detenciones arbitrarias, actos de tortura, violencia contra las mujeres y los niños.
 
Así como se violan los derechos civiles y políticos en los yacimientos mineros de la provincia de Kivu del Norte, los derechos socioeconómicos también presentan enormes problemas. La falta de acceso a mejores escuelas, a una atención médica de calidad o incluso la ausencia de infraestructura vial, siguen siendo una pesadilla para las poblaciones que viven en las zonas mineras. Ésta sigue siendo la realidad, a pesar del reconocimiento de la descentralización en la Constitución de la República Democrática del Congo [que estaba destinada a abordar cuestiones de falta de infraestructura y de servicios de educación y de salud].
 
Impactos ambientales
 
Existen vínculos entre la minería y los temas ambientales. La minería hoy en la provincia de Kivu del Norte tiene impactos en el medio ambiente, entre ellos la fragmentación del bosque, la destrucción de biotopos, la deforestación y la degradación de la calidad del agua.
 
Al igual que en otros países donde también hay minería, la República Democrática del Congo ha sentido la necesidad de introducir disposiciones relacionadas con la gestión y la protección del ambiente en el nuevo Código de Minería, así como la reglamentación de su aplicación. Estas disposiciones están dirigidas a alentar a los operadores mineros a adoptar medidas para, si no eliminar los impactos ambientales de las actividades mineras, al menos mitigarlos tanto como sea posible.
 
Lamentablemente, somos testigos de una extracción que no respeta estas disposiciones, tanto en Lubero como en Walikale, Beni, Masisi y Rutshuru.
 
El territoire Masisi, por ejemplo, sigue siendo una zona con gran deforestación y esto es visible en los proyectos de pastoreo que han invadido estas áreas. Los pocos bosques que quedaban en Masisi y que estaban en vías de recuperación, ahora son devastados por las actividades mineras en varios sitios mineros.
 
En los sitios mineros del territoire Lubero, la minería artesanal que viola las normas ambientales es conocida en la zona con el nombre local de “método sakasaka”. Esto significa que la madera se corta, la vegetación restante se elimina y se excava el suelo sin respetar ninguna norma ambiental.
 
Por último, en las zonas de minería artesanal de oro (mina de Umate -, Walikale -, Beni Maguredjipa), el uso de mercurio para extraer el oro sigue siendo destructivo para el medio ambiente, en primer lugar debido a la contaminación del agua y la destrucción del suelo; y hay consecuencias incluso para el clima, lo que se traduce en la alteración de las lluvias estacionales.
  1. Organización y funcionamiento del sector minero en Kivu del Norte
La organización administrativa del sector minero en la provincia de Kivu del Norte sigue el código y la reglamentación minera congoleña. Por ejemplo, los servicios mineros que representan la división de los yacimientos mineros, así como el ministerio de Minería, están en la misma organización administrativa.
 
También se crearon las oficinas estatales de los Centros de Evaluación, Experiencia y Certificación (CEEC), para el control y la certificación de los minerales, a pesar que los funcionarios son pocos y no pueden abarcar todos los sitios mineros. El SAESCAM (8), que es un servicio técnico del Ministerio de Minas a cargo de la supervisión de los mineros artesanales, funciona  en ciertas zonas mineras, aunque enfrentan graves problemas.
 
Conclusiones y perspectivas
 
En este momento, cuando se están buscando respuestas a las cuestiones de la extracción de minerales a través de la adopción de medidas y políticas para hacer frente a los conflictos en el este de la RDC y en la región de los Grandes Lagos, sugerimos prestar más atención a las cuestiones ambientales y a los impactos sociales.
 
Las industrias extractivas y los mineros artesanales locales deben hacer aún más en cuanto a la responsabilidad social de las empresas mineras, y asimismo respetar otras disposiciones del código de minería vinculadas a la protección del ambiente. Las cuestiones ambientales deberían considerarse un aspecto obligatorio para garantizar la aceptación de la oferta de minerales por los procesadores y consumidores finales.
 
Reseau CREF (http://www.reseaucref.org/)
  1. Fuerzas Aliadas Democráticas - Ejército de liberación de Uganda
  2. Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo
  3. Misión de Observación de las Naciones Unidas para el Congo (MONUC)
  4. Los países de la región africana de los Grandes Lagos son Burundi, República Democrática del Congo, Kenia, Ruanda, Tanzania y Uganda.
  5. Entidades territoriales descentralizadas
  6. Por ya ser una provincia como resultado de la división de Kivu en 1988.
  7. Servicio para la Ayuda y Supervisión de la Minería a Pequeña Escala: SAESCAM
Indígenas Ayoreos protestan ante pasividad del Gobierno frente a deforestación ilegal. © GAT

Viviendo a la fuga: devastación de las vidas y tierras ayoreos a manos de ganaderos
 
Paraguay está siendo actualmente el epicentro de un encuentro regional nada ordinario. Expertos de Bolivia, Brasil, Ecuador, Colombia y Perú se dieron cita desde el 28 de julio para tratar la situación crítica que suponen los cada vez más frecuentes avistamientos de indígenas en aislamiento y sus consecuencias.
 
La ironía que esto encierra es que el encuentro convocado por varias organizaciones de cooperación y exigibilidad de derechos indígenas se realizó en un país que omite, cuando no irrespeta, el Derecho Internacional (1) y las Directrices para la Protección de los Pueblos Indígenas en Aislamiento y en Contacto Inicial (2) que se ha comprometido a cumplir ante la promoción y consulta del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
 
Todo ello a pesar de albergar en el Chaco paraguayo a los últimos indígenas aislados fuera de la Amazonia, los ayoreo-totobiegosodes (3), un pueblo nómada cazador-recolector que considera esta zona su tierra ancestral y ha cuidado de ella durante incontables generaciones.
 
A contracorriente avanza la destrucción a manos de terratenientes y firmas, en su mayoría de capital foráneo, que talan ilegalmente su territorio para dar paso a granjas de ganado. El estado es espectador, a menudo indiferente cuando no connivente (4), de esta devastación, pese a que debe salvaguardar las vidas y tierras de quienes ahora huyen de las excavadoras y se resguardan en el último refugio del bosque habitado por ellos y sus antepasados.
 
Deforestación y enfermedad: un dúo mortal
 
Ni la situación de partida que ha forzado las aproximaciones de los indígenas no contactados, ni los peligros que pueden acarrear para ellos y todos los implicados podrán ser atajados a menos que se pase de la retórica a la adopción de medidas firmes por parte del estado responsable. Es un hecho constatado que si no se protege su tierra de inmediato, los ayoreo-totobiegosodes, cuyo nombre significa “gentes del lugar de los cerdos salvajes”, quienes aún sobreviven gracias al aislamiento, se enfrentan a una catástrofe.
 
Se trata de una de las sociedades más vulnerables del planeta (5) y es quizá por ello que tanto en las citadas directrices de la ONU, como en el Convenio 169 de la OIT y en voz de la Relatora Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (6), el principio de intangibilidad de su territorio y el criterio de uso en lugar de posesión para establecer sus límites no está previsto como un capricho, sino como la clave para su supervivencia.
 
Muchos de sus parientes ayoreos contactados, que viven en comunidades sedentarizadas, reclaman en colaboración con Survival International desde hace más de 20 años la titularidad de su tierra, unas 500.000 hectáreas de las cuales, tanto sus familiares aislados amenazados por la industria agroganadera como ellos, son legítimos dueños, pero permanecen bajo control de empresas foráneas.
 
El acecho que implica el afán expansivo de estas firmas, tales como Itapotí S.A., Yaguareté Porã o la filial del Grupo San José, Carlos Casado S.A. a la cabeza, se salda no solo con la tasa de deforestación más rápida del mundo, según un estudio de la universidad de Maryland (7). A la muerte del bosque sobreviene la violación del derecho más fundamental de todos: el de la vida de los ayoreos que dependen de él.
 
 
Progresión de la deforestación en el Chaco paraguayo entre 1990 y 2013.
La región tiene la tasa de deforestación más rápida del mundo, según un estudio.
©Survival International
 
“Después de que fuimos contactados en 1986 muchos de los nuestros murieron, incluida mi madre. No queremos que vuelva a suceder”, declaró una mujer ayoreo ante un ministro en 2014. Y es que un número impreciso de indígenas ayoreos recientemente contactados ha sucumbido por enfermedades respiratorias como la tuberculosis para las que no contaban con inmunidad a causa de la actividad de quienes arrebatan sus tierras y recursos y como consecuencia del primer contacto. Muchos padecen de esta y otras enfermedades propagadas por trabajadores de las empresas u otras personas de la sociedad envolvente, que amenazan con apagar más vidas.
 
Parojnai Picanerai, Ibore Picanerai, y muchos nombres más (8) son signo de la estela de muerte que deja el contacto forzado pero evitable si se garantizara el reconocimiento de sus tierras.
 
Los estragos causados por la “bestia con piel de metal”
 
Antes del contacto, Esoi, uno de los indígenas en aislamiento, vio cercados junto a toda su comunidad los huertos y campos de caza que les permitían subsistir. Esto les obligó a salir de su bosque en 2004. Resistió, como tantos otros ayoreos lo hacen aún, al intento de colonización de una excavadora y atacó a la que consideraba una “bestia con piel de metal”. “Creí escuchar disparos (…) miré a mi alrededor pero todos estábamos vivos. Entonces me di cuenta que era el ruido de los árboles que la excavadora derribaba”, testimonió. El peligro que anticipaba Esoi probó ser cierto y está aún muy vigente.
 
Varias compañías han sido descubiertas in fraganti (9) a través de imágenes satelitales construyendo infraestructura y carreteras en el interior de la zona que reclaman territorialmente los ayoreos. Aunque esto ha sido denunciado incontables veces y por diversas vías, como la reciente voz de alarma dada a la ONU (10), el débil y corrupto sistema judicial paraguayo ha fracasado en prevenir futuras invasiones a las tierras o restituir la tierra a sus dueños indígenas, a pesar de estar consagrado en la Constitución.
 
La empresa Itapotí S.A. ha invadido ilegalmente y en repetidas ocasiones la tierra ayoreo (11). En abril de 2015, un equipo de Gobierno confirmó que la compañía reincidió y operó en territorio titulado a favor de los ayoreos en 1997 y 2004. A pesar de ello, no se han presentado cargos en su contra y la empresa, propiedad de Nelly Estela Martínez y Mercedes Viviana González, que sigue operando impunemente en 15.000 hectáreas de territorio ayoreo.
 
Yaguareté Porã S.A., propiedad de Marcelo Bastos Ferraz, ocupa 78.549 hectáreas de tierra ayoreo, de las cuales miles ya han sido clareadas irregularmente por los trabajadores de la compañía. El ganadero brasileño despreció hace poco más de un año la petición desesperada de los ayoreos para frenar la destrucción a gran escala de su bosque (12), considerado patrimonio natural de la UNESCO. Imágenes satelitales tomadas el 27 de junio de este año dan fe de cómo, a pesar de no contar con la licencia medioambiental requerida, la frenética deforestación para dar paso a la actividad ganadera continúa. Se han hecho campañas de incidencia durante años para que Ferraz regrese su tierra a los ayoreos, pero aún se resiste a ello.
 

Últimas imágenes satelitales que muestran la reciente deforestación ilegal
llevada a cabo por Yaguareté Porã en la tierra ancestral ayoreo.
Datan del 27 de Junio de 2015. © GAT
 
La empresa agroganadera Carlos Casado S.A. (13), filial de la española Grupo San José presidida por Jacinto Rey González, es propietaria de 36.000 hectáreas del núcleo del territorio ancestral ayoreo. En agosto de 2012, el Gobierno confirmó a la organización del pueblo ayoreo, OPIT, que la empresa inició la construcción de un camino y una reserva sin la licencia legal requerida. Ante la reacción Carlos Casado S.A. escribió al Gobierno para proponer la venta de la tierra y su subsecuente titularidad en beneficio de los ayoreos. Pero a pesar de la presión ejercida por los propios ayoreos (14) para exigir la restitución del territorio ayoreo, la compañía permanece muda y pasiva.
 
El drama que este despojo representa para los ayoreos sedentarizados no solo se hace patente en la violación de sus derechos territoriales, lo que equivale a secuestrar su autosuficiencia y sus modos de vida. A ello se suma el intento de arrebatar su dignidad, ya que a quienes han perdido su tierra a menudo no les queda otra alternativa más que convertirse en peones de estas y otras haciendas ganaderas que han ocupado su territorio para dar paso a la cría de rebaños. “Queremos continuar usando el bosque, y que los ganaderos dejen de acosar a nuestros parientes que siguen allí”, sentenció en contestación a esta situación un ayoreo.
 
Los mejores guardianes del mundo natural
 
Desde hace décadas hemos atestiguado que en contraposición a la aniquilación del ecosistema del Chaco paraguayo por parte de estas empresas, los ayoreos actúan como los mejores guardianes del medio con el que coexisten. Prueba de ello es que las tierras habitadas aún por los ayoreos son algunas de las últimas zonas boscosas que quedan en pie en la región.
 
El acompañamiento de la lucha por el territorio y por la vida de los ayoreos ha logrado avances, como la protección de 150.000 hectáreas de esa tierra que se esmeran por conservar a partir de sus conocimientos ancestrales y su íntima relación con ella. No obstante, quedan muchos desafíos por delante que solo serán sorteables si se presiona organizadamente y a escala global al estado paraguayo para que cumpla con sus responsabilidades y se logra despertar la consciencia colectiva de las sociedades mayoritarias de que es necesario el reconocimiento y protección de su tierra y que estos, a su vez, equivalen a la protección de nuestro futuro como humanidad.
 
Únete a la campaña por le reconocimiento del territorio ayoreo mandando un mensaje al Fiscal General del estado de Paraguay:
http://us1.campaign-archive2.com/?u=b14580b05b832fb959c4ee444&id=6862cfb39d&e=6665240795
 
Hilda Pérez, @survivalesp
Survival International, el movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas y tribales, www.survival.es
 
 
* Por mas información sobre el tema de pueblos indígenas en aislamiento, vea  el boletín 194 del WRM
  1. http://www.ilo.org/indigenous/Conventions/no169/lang--es/index.htm
  2. http://acnudh.org/wp-content/uploads/2012/03/Final-version-Guidelines-on-isolated-indigenous-peoples-february-2012.pdf
  3. http://www.survival.es/indigenas/ayoreo
  4. http://www.survival.es/noticias/10763
  5. http://www.indigenasaislados.org/
  6. http://www.survival.es/noticias/10607
  7. http://earthenginepartners.appspot.com/science-2013-global-forest
  8. http://www.survival.es/noticias/10151
  9. http://www.survival.es/noticias/7384
  10. http://www.survival.es/noticias/10838
  11. http://www.survival.es/noticias/10555
  12. http://www.survival.es/noticias/9975
  13. http://www.survival.es/noticias/8608
  14. http://www.survival.es/noticias/10033

Llamado a la Acción para rechazar REDD y las industrias extractivas

 
Una vez más, los gobiernos del mundo se reunirán a finales de año en el marco de la convención de las Naciones Unidas para, supuestamente, lidiar con la real y tangible problemática del cambio climático. No obstante, la agenda de las negociaciones sobre clima – empujada principalmente por los gobiernos de los países industrializados y grupos de cabildeo corporativo - sigue el mantra de la acumulación de capital, que para efectos de la crisis climática se traduce en el mercado de carbono. Este mantra ha llevado a que las emisiones de gases de efecto invernadero, la deforestación y la destrucción ambiental en general incrementen cada vez más. Esta creciente destrucción es “aceptada” y hasta promovida, siempre y cuando sea “compensada” con algún proyecto en otro lugar. Y son principalmente las poblaciones tradicionales y dependientes de los bosques quienes viven y sufren las consecuencias; no solo con los impactos de las intensas sequías, inundaciones y de tantos otros cambios en el clima, sino también a través del despojo y saqueo de los territorios, producto de la extracción legitimada y en expansión a causa del mercado de carbono. El último borrador (público) del acuerdo climático que sería implementado post-2020, y que se espera concretar en las negociaciones de este año en Paris, Francia, abre las puertas de par en par a mecanismos de mercado como REDD a nivel global (1).
 
 ¿Qué significa esto?
 
Los mecanismos del mercado de carbono como REDD han permitido continuar, legitimar e intensificar actividades destructivas como son las mineras, petroleras, gasíferas y de carbón, los monocultivos forestales, la agroindustria, entre otros. Este modelo extractivista ha resultado en el despojo, la violencia, la criminalización, la destrucción y la pérdida de centenares de pueblos a nivel mundial, y junto a ellos, sus culturas, espiritualidades, saberes, autonomías y control sobre sus vidas y territorios (2). ¿Cómo se puede hablar de un mecanismo que busca “frenar la deforestación” o “beneficiar a los pueblos de los bosques” cuando la lógica que subyace es la de expandir la extracción a escala industrial? A pesar de toda la propaganda y discursos creados para hacernos creer que REDD es una “solución viable”, la experiencia nos enseña que lo que se busca en realidad es mantener una economía de acumulación de capital que controla cada vez más territorios y llena los bolsillos de unos cuantos (3).
 
En este contexto, en diciembre de 2014, a puertas de las negociaciones sobre clima que se dieron lugar en Lima, Perú, más de 150 organizaciones y movimientos de todas partes del mundo lanzaron un Llamado a la Acción para Rechazar REDD y las industrias extractivas, para Frenar el capitalismo y Defender la vida y los territorios (4). El Llamado denuncia que uno de los pilares fundamentales del nuevo capitalismo global son los ‘servicios ambientales’. Estos significan el sometimiento, financiarización, mercantilización, servidumbre y esclavitud de la naturaleza a la lógica del capital. El mercado de carbono, la compensación de biodiversidad o los mercados de agua son parte de esta forma de capitalismo.” Y añade que “con REDD+ la capacidad de los bosques y suelos de absorber carbono y retenerlo, de las plantas de hacer fotosíntesis, de criar el agua, de cultivarse o de crear biodiversidad está siendo cuantificada, monetarizada, apropiada, privatizada y financierizada como cualquier mercancía. El comercio de ‘servicios ambientales’ también impulsa la impunidad de los contaminadores y destructores porque en lugar de aplicarse la ley para prohibir contaminar y deforestar, lo pueden ‘compensar’ y además evita combatir el cambio climático pues no se ataca lo que lo provoca.”
 
Un paso importante de este Llamado fue el de articular claramente la crítica hacia REDD con sus implicaciones en la expansión del modelo extractivo, ya que sus promotores utilizan constantemente un discurso de “participación local”, “mejorar la gestión de los bosques”, “mejorar las condiciones de vida y desarrollo de las poblaciones locales” e incluso de “implementar los derechos territoriales”. No obstante, como lo expresa el Llamado, “empresas como la petrolera Shell o la minera Río Tinto, de plantaciones de árboles para madera, pulpa y papel como Green Resources y Suzano, agroindustriales como Wilmar, Monsanto y Bunge, organismos multilaterales como el Banco Mundial o FAO, trasnacionales de la conservación como Wildlife Works, WWF, The Nature Conservancy o Conservación Internacional, empresas consultoras, la banca pública y privada, y muchos gobiernos, elaboran, apoyan y financian proyectos y programas REDD+ (...) Estos mecanismos socavan las verdaderas soluciones a la crisis climática pues son una distracción a los cambios en los modos de producción y consumo y hacia economías y sociedades libres de combustibles fósiles.”
 
Sin embargo, la campaña pro-mercados de carbono y REDD se intensifica a medida que nos acercamos a las negociaciones de fin de año, que esperan llegar a un acuerdo sobre REDD, desechando la evidencia recopilada sobre los nefastos impactos de este mecanismo. “Las negociaciones sobre el clima, cada vez más controladas por el poder corporativo, no tratan de salvar el clima, ni proteger los bosques y suelos, ni erradicar la pobreza o respetar los derechos de los pueblos indígenas. Por el contrario, protegen cobardemente a las corporaciones depredadoras, reforzando un modelo destructivo y patriarcal.”
 
Por lo tanto, denunciamos nuevamente que las decisiones para avanzar con los mercados de carbono y mecanismos afines, tomadas en salas de conferencias por representantes encorbatados, no reflejan la realidad de los pueblos y bosques, y mucho menos reflejan la imperante necesidad de iniciar una real transición para alejarnos de un modelo económico sediento de combustibles fósiles. Continuar con el mantra del mercado de carbono sería continuar con la imposición de más proyectos destructivos sobre aquellos pueblos que han defendido sus bosques y territorios por generaciones. Reiteramos el pedido a las organizaciones, movimientos sociales, grupos y redes a que se unan al Llamado a la Acción para fortalecer las voces que desde los bosques nos enseñan las verdaderas consecuencias de estos mecanismos. “¡Luchar contra REDD es también combatir al capitalismo!”
 
Puedes unirte al Llamado aquí: http://wrm.org.uy/es/todas-las-campanas/para-rechazar-redd-y-las-industrias-extractivas-para-enfrentar-el-capitalismo-y-defender-la-vida-y-los-territorios/
 
 
  1. http://unfccc.int/resource/docs/2015/adp2/eng/4infnot.pdf
  2. Vea más información en: http://wrm.org.uy/es/listado-por-temas/mercantilizacion-de-la-naturaleza/redd-3/
  3. Vea por ejemplo: http://wrm.org.uy/es/libros-e-informes/redd-una-coleccion-de-conflictos-contradicciones-y-mentiras/
  4. http://wrm.org.uy/es/files/2014/11/Llamado-COP-Lima_NoREDD.pdf
POVOS EM AÇÃO
Continúa movimiento de resistencia contra POSCO en Odisha, India

Las protestas contra el establecimiento de la fábrica de acero de POSCO en el distrito Jagatsinghpur de Odisha, India, están decididas a continuar hasta que la multinacional se retire de la zona. Un portavoz del movimiento local ha revelado que la criminalización de los implicados en la resistencia sigue siendo extrema, con más de dos mil personas que enfrentan acusaciones judiciales. El comunicado denuncia que “Numerosos aldeanos no pueden salir, incluso en casos de emergencia médica, por temor a ser arrestados”. Piden apoyo en su lucha contra POSCO y para hacer frente a las acusaciones penales a aldeanos y activistas, así como para la recuperación de sus territorios y medios de subsistencia. Ver actualización (en inglés) aquí.
Manifiesto por el Día Internacional para la defensa de los bosques de mangle

Desde el 2004, a través de la RedManglar Internacional - que aglutina a comunidades, organizaciones, académicos, científicos y activistas preocupados en la defensa de los bosques de mangle – cada 26 de Julio se celebra a los manglares, recordando su importancia como fuente de vida, de protección y de sustento para los pueblos y comunidades costeras, así como su identidad como territorio, tradición y cultura.  Actividades industriales como la industria camaronera, la explotación petrolera, el turismo a gran escala, entre otros, han llevado a los manglares y los medios de vida que sustenta a un punto crítico; amenazado y en peligro de extinción. Vea el manifiesto “Manglar: nuestro alimento, nuestra vida” (en español) en:
http://redmanglar.org/sitio/index.php?option=com_content&view=article&id=395:manifiesto-dia-manglar&catid=45:dia-del-manglar&Itemid=49
Este año, ante el reciente asesinato de Julio López, activo defensor de los territorios y los derechos colectivos de su comunidad e integrante de la RedManglar, se rinde homenaje a todas aquellas personas que viven de este importante ecosistema y que lo defienden constantemente de los peligros y amenazas que lo acechan, entregando por esta causa su propia vida. Ver el comunicado aquí.
Promesas rotas en Malasia: desplazados por represas

La construcción de tres mega represas en Malasia ha desplazado a decenas de miles de personas que fueron forzadas a trasladarse a zonas de reasentamiento. Un impresionante vídeo de la organización The Borneo Project revela la terrible realidad del plan de construir doce represas más en la región de Sarawak, que desplazará a muchos miles de personas. El video cuenta lo que le pasó a las comunidades afectadas por las mega represas construidas anteriormente en el país, las cuales sufrieron, entre otras cosas, la pérdida de sus medios de vida, su tierra, su cultura, así como lugares sagrados y cementerios. La gente no quiere más promesas rotas. Las comunidades siguen resistiendo la implementación de nuevas represas y están decididas a impedirlas. Como expresa uno de los habitantes del pueblo: “Quien tiene tierra, vive. Sin tierra, uno se muere”. Ver video (en inglés) en: https://vimeo.com/130516168
Las comunidades Garífunas de Honduras se resisten a los desalojos y robo de tierras

A lo largo de la costa atlántica de Honduras, las comunidades afro caribeñas garífunas se ven amenazadas por propuestas de creación de proyectos mega-turísticos y ciudades gestionadas por corporaciones, a menudo conocidas como “ciudades modelo”, además del creciente interés de los narcotraficantes y las plantaciones de palma africana en invadir y hacer uso de sus territorios. Como consecuencia de ello, las comunidades garífunas están siendo forzadas a abandonar sus tierras. Frente a esto las comunidades han decidido dedicarse a la resistencia no-violenta para defender su territorio. Leer nota completa en:
http://wagingnonviolence.org/feature/las-comunidades-garifunas-de-honduras-se-resisten-a-los-desalojos-y-robo-de-tierras/

 
RECOMENDADOS
Emisoras netas cero: ni netas ni cero

¿Qué significa “netas” para el Banco Mundial? Un artículo del diario “La Jornada” de México advierte sobre la problemática de las llamadas “emisiones netas cero”, un concepto fuertemente promulgado en un reciente informe del Banco Mundial. La autora Silvia Ribeiro explica que el término es una trampa para confundir: no se trata de bajar emisiones ni de “cero emisiones”, sino que, al añadir la palabra “netas”, se le otorga a las empresas poder para seguir contaminando siempre y cuando éstas presenten una contabilidad en donde sus emisiones estén supuestamente “absorbidas” o “compensadas” en otro lugar, y que, por lo tanto, el resultado será cero. Esto en la práctica hace que no sólo no se quieren reducir emisiones, sino que además quieren elevarlas y aumentar sus lucros con el desastre social y ambiental. Lea el artículo completo (en español):
http://www.jornada.unam.mx/2015/06/13/opinion/021a1eco
Eucaliptos transgénicos aprobados en Brasil. ¿Cuánto falta para que veamos monocultivos de árboles transgénicos en REDD?

El pasado mes de abril se aprobó en Brasil el uso comercial de eucaliptos transgénicos, a pesar de la fuerte resistencia local y la evidencia de que los eucaliptos transgénicos aumentan los impactos de las plantaciones industriales. Ésta es la primera aprobación de árboles transgénicos en América Latina. La solicitud provino de FuturaGene, una subsidiaria de la empresa de papel y celulosa Suzano. FuturaGene afirma que debido a que sus árboles transgénicos crecen más rápido, también absorben más dióxido de carbono. Sin embargo, como señala un artículo de REDD-Monitor, la mayoría de los árboles de Suzano son talados y convertidos en productos de papel, lo que devuelve el carbono a la atmósfera. El artículo también pregunta si la aprobación de los árboles transgénicos en Brasil significa que ahora cabe esperar que REDD pague a las empresas que planten vastos monocultivos de eucaliptos transgénicos. Después de todo, todavía no hay definiciones acordadas para diferenciar a los bosques de las plantaciones de monocultivos de árboles (transgénicos o no) en las negociaciones de la ONU. El artículo completo puede leerse (en inglés) en:
http://www.redd-monitor.org/2015/04/24/genetically-engineered-eucalyptus-trees-approved-in-brazil-how-long-before-we-see-ge-tree-monocultures-in-redd/
Descubriendo los secretos de los bosques de Benin para mejorar la nutrición

Aunque existe un creciente reconocimiento internacional del papel que cumplen los bosques en la soberanía alimentaria de las poblaciones que dependen de los bosques, la deforestación está haciendo desaparecer grandes cantidades de plantas medicinales y altamente nutritivas. Es el caso de Benin, donde el 12% de los hogares han perdido la soberanía alimentaria, el 38% de las plantas medicinales han desaparecido y predomina la desnutrición. Un artículo del periódico The Guardian destaca una investigación cuyo objetivo es proteger y utilizar con prudencia plantas nutricionales para los pueblos de los bosques en Benin, que en su mayoría están amenazados por la agricultura comercial y la minería. Benin ha sentado un precedente al convertirse en el primer país de África en aprobar una ley que protege los sitios naturales sagrados. Ver artículo completo (en inglés) en: http://www.theguardian.com/global-development-professionals-network/2015/jul/01/benin-forest-food-security-nutrition
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